El mundo del email marketing cambia de un día para otro. Y a medida que crezca el número de marcas que reconozcan el valor del email marketing, más difícil será destacar en las bandejas de entrada de tus clientes. El vídeo es uno de los recursos que las marcas pueden usar en sus emails como impronta. De hecho, incluir vídeo en tus campañas de marketing por email y en las líneas de asunto puede aumentar las tasas de apertura hasta en un 19 % y las tasas de clics en un 200-300 %.

El tema del vídeo en los emails da para mucho, y sabemos que puede parecer complejo y caro. Vamos a explorar cómo puedes (y cómo no puedes) incluir vídeo en tus emails, y cómo puedes mejorar la interacción con tu contenido.

 

¿Puedo insertar vídeo en el email?

La respuesta simple es que sí. La larga es… bueno, depende. Hay un par de pequeños inconvenientes que debes tener en cuenta. Piénsalo bien. ¿Cuándo fue la última vez que viste un vídeo en un email? Si usas Gmail, la respuesta es “Creo que he visto algún vídeo de YouTube alguna que otra vez”. Si usas Microsoft Outlook, la respuesta es “nunca”. Lo mismo se aplica al email en dispositivos con iOS y Android.

El problema es que muchos de estos proveedores de email no admiten vídeo integrado, lo que significa que, para poder disfrutar de los beneficios del vídeo en el email marketing, tendrás que dar algún que otro rodeo.

Por ejemplo, la integración de Mailjet con Viwom te permite incluir vídeos en tus campañas de email. El algoritmo que ofrece la tecnología de Viwom detecta automáticamente el dispositivo, el sistema operativo y el cliente de email en el que se abre el email, y ofrece la mejor opción para cada caso. En algunos clientes, el vídeo no se cargará, pero al menos puedes garantizar que aparezca otra cosa en su lugar, como un GIF o una imagen.

Cuando Litmus preparó su conferencia sobre diseño de emails, sabían que tenían que hacer algo creativo con sus emails, así que fueron unos de los primeros que intentaron insertar vídeo. El efecto llamó la atención de quienes lo vieron, desde luego. Sin embargo, solo cerca del 40 % de los usuarios pudieron ver el vídeo en su cliente de email.

 

Aunque de esto hace ya cuatro años, tampoco es que los clientes de email hayan cambiado demasiado, por desgracia. A día de hoy, integrar vídeo en un email sigue sin ser una práctica recomendada. Aunque hay alternativas.

 

Una alternativa al vídeo en el email: GIF animados e imágenes en miniatura

La mejor forma de aprovechar el poder del vídeo en tus campañas de email es usar GIF animados para llamar la atención con la más seductora de las armas de Internet: imágenes en movimiento. Tu audiencia se ha acostumbrado a fragmentos cortos de vídeo que ofrecen un resumen de lo que van a ver. Este es el caso de por ejemplo YouTube y Netflix, dos de las mayores plataformas de contenido en streaming.

 

 

Uno de los objetivos de todo marketing por email es, por supuesto, que tu audiencia interactúe más con tu contenido, tus productos o servicios. Por tanto, a los expertos en marketing les resulta mucho más atractivo poder atraer usuarios a su página de destino (donde tienen más herramientas para incentivar la participación) que integrar el vídeo en el propio email. El objetivo es que tus lectores visiten tu sitio web, no que se queden en el email.

En Mailjet, esto es tan sencillo como añadir una imagen y vincularla a la página de destino que prefieras.

Otra opción es que uses una imagen estática con un botón de reproducción superpuesto en la imagen para indicar a tu audiencia que, si hacen clic en el botón, se le dirigirá automáticamente a un vídeo.

La pregunta del millón es: ¿debe el vídeo empezar a reproducirse automáticamente? En la mayoría de los casos, la reproducción automática resulta molesta. No es agradable que llegues a una página y, de repente, empiecen a reproducirse un vídeo y su audio cuando no lo esperabas. Esto se acentúa si estás en el teléfono y el vídeo además se come tu preciada tarifa de datos en un abrir y cerrar de ojos.

No obstante, en este caso la reproducción automática funciona bien, porque si el usuario hace clic en el botón de reproducción significa que le interesa ver el vídeo, así que estás en tu derecho moral universal de Internet de configurarlo para que se reproduzca automáticamente.

 

Pasos principales para vincular vídeo con email marketing

Cuando hayas decidido que sí, voy a ser un gurú del vídeo marketing y a empezar a incluirlo en mis campañas de email, la pelota no ha hecho más que echar a rodar. Hay tres pasos fundamentales que tendrás que seguir para aprovechar al máximo tus campañas: establecer las metas de tu campaña, grabar contenido de vídeo de calidad y optimizarlo para que tu audiencia interactúe con él.

 

Establece los objetivos de tu campaña de email

Esta táctica de marketing no es diferente a las demás: antes de entrar en faena, tienes que identificar el objetivo de la campaña. Hasta Tommy Wiseau tenía algo parecido a un plan.

Lo primero que debes preguntarte es: ¿qué esperas conseguir con tu vídeo? ¿Quieres animar a los usuarios a que prueben una función nueva? ¿Vas a promocionar un evento? ¿Tienes un producto nuevo que quieres mostrar al mundo? ¿O quizá solo te interese generar tantas vistas como puedas?

Crea el contenido adecuado para el objetivo que quieres conseguir. En ocasiones, un vídeo de entre 7 y 10 segundos es todo lo que necesitas para mostrar ese fantástico producto nuevo, y en otras ocasiones, lo que tu audiencia busca es un tutorial o un curso paso a paso.

Si tu objetivo es generar ventas, ¿qué llamadas a la acción vas a introducir en el vídeo para dirigir a la gente a las páginas de compra? Si tu objetivo es mejorar el número de vistas, ¿qué puedes hacer en los primeros tres segundos para captar la atención del usuario e incentivarlo para que termine de ver el vídeo?

 

Graba contenido de vídeo de calidad para tu email

En ocasiones basta con un vídeo hecho con una webcam. De hecho, puede ser una forma estupenda de darle un toque personal si lo que buscas es personalizar el vídeo en tu estrategia de email marketing. Sin embargo, en otras ocasiones, es importante que el vídeo tenga un toque de elegancia y calidad de producción; esto inspira confianza y puede animar a la interacción a lo largo del vídeo y en el paso siguiente del recorrido que quieres que tu audiencia siga.

Para producir un vídeo que esté a medio camino entre tu primera grabación con un palo selfie y ‘Mad Max: Furia en la carretera’, debes tener en cuenta cuatro elementos fundamentales:

  1. Iluminación;
  2. Dimensiones y formato;
  3. Cámaras y objetivos;
  4. Audio.

Voy a dejar que sea el equipo de Vidyard quien os muestre cómo podéis grabar fácilmente vídeos B2B de alta calidad con un smartphone de menos de 250 euros.

 

Optimiza tu vídeo marketing para que la audiencia interactúe con él

Cuando hayas establecido tus objetivos y grabado el vídeo perfecto, es hora de optimizar la experiencia de tu público para garantizar que vas a dirigir la atención precisamente al elemento que te interesa.

Controla la transición del email al vídeo

Primero asegúrate de que la transición del email a la página de destino es sencilla. Comprueba que el vídeo está configurado para que se reproduzca automáticamente, que este se ve bien arriba en la página de destino (sin que sea necesario bajar con el ratón) y que su tamaño no es demasiado grande (para evitar que tarde mucho en cargar). Este último punto es especialmente importante para los usuarios que navegan a tu sitio en dispositivos móviles, que ya de por sí tardan algo más en cargar, y porque además podría liquidarse la tarifa de datos de muchos usuarios.

Coloca tus CTA de forma estratégica

Crea llamadas a la acción claras, de valor y discretas distribuidas a lo largo del vídeo. Si bien a los vídeos “Pop-up” de VH1 se les perdonaban esos horrendos cuadros emergentes en los años 90, en la actualidad las llamadas a la acción y los mensajes emergentes que incluyas en el vídeo deben ser sutiles y añadir un valor claro a la experiencia del usuario.

Esto es especialmente importante durante esos momentos en los que crees que los usuarios pueden abandonar el vídeo, incluyendo los primeros 10 segundos (que es cuando tienes que captar su atención antes de que decidan pasar a otra cosa). En el caso de vídeos más largos (los que duran más de 10 minutos), la mayoría de tus espectadores habrán abandonado antes de que llegue a la mitad.

Fíjate muy bien en las estadísticas de retención de tu audiencia para determinar cuándo deciden dejar de ver el vídeo y crea CTAs justo antes de esos momentos para mejorar los niveles de interacción.
Video Length Based on Time

Crea páginas de destino exclusivas

Para fomentar una interacción continua, también deberás enviar a tu audiencia a una página de destino propia que esté diseñada para garantizar la continuidad de la interacción con tu contenido, tus productos o tus servicios.

Son muchísimas las marcas que siguen enviando a su audiencia a YouTube o Vimeo, o a alguna página externa para que vean su contenido. Puedes apropiarte toda la experiencia multimedia en la que está a punto de embarcarse tu audiencia o remitirles a una página para que vean tu vídeo y que se distraigan de manera inevitable con el último vídeo de gatitos que se les recomienda ver. Optimizar tus vídeos abarca toda la experiencia del usuario, no solo el vídeo en sí.

La personalización es tu mejor amiga

Por último, la personalización es la forma más emocionante y más impactante de optimizar tu vídeo marketing. Las empresas pueden experimentar un aumento de un 500 % en la interacción con el email gracias a la personalización del vídeo. Aunque puede ser una estrategia complicada para emails masivos, hay muchísimas herramientas nuevas que pueden conectar tu CRM y tus bases de datos al contenido de tu vídeo, que inserta sin complicaciones datos personales como nombres, empresas, ciudades y mucho más directamente en la imagen.

Si algo aprendimos durante la pasada década fue que la personalización es fundamental para triunfar en marketing, y el vídeo es el siguiente escalón de esta tendencia. Prepárate para ver tu nombre y tu información en todas las vallas publicitarias y carteles en los vídeos que veas.

 

En resumen: si se hace bien, el vídeo puede mejorar tus campañas de email

  1. Sí, es posible insertar vídeo en los emails, pero no es la mejor experiencia para tu audiencia ni les lleva a una página optimizada para que sigan interactuando con tu contenido.
  2. Los GIF animados y las miniaturas de vídeo son la mejor forma de añadir vídeo a tu marketing por email. De hecho, pueden mejorar la tasa de clics en un 200-300 %.
  3. Céntrate primero en tus objetivos y luego en producir el mejor vídeo para conseguir esos objetivos.
  4. Producir vídeo de buena calidad no tiene por qué costarte una fortuna. De hecho, la mejor solución la llevas en el bolsillo.
  5. ¡Optimízalo todo! Crea la mejor experiencia de usuario para que tu audiencia vea tu contenido e interactúe con él de forma activa.

 

Saca las cámaras y diferénciate de la competencia. ¿Qué vídeos vas a producir este verano? Cuéntanoslo en Twitter.