Bea Redondo Tejedor

Bea Redondo Tejedor

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A todos nos ha pasado: vas a esa heladería de la esquina que tiene tan buena pinta, miras qué sabores tienen y piensas “Los quiero todos…”. Cuando por fin consigues decidirte entre los dos (o tres, o cuatro…) que más te tientan, el chico de la heladería te pregunta: “¿Quieres probar alguno?” ¡Música para tus oídos! Es genial poder tomar una decisión meditada sobre algo tan crucial como el helado que prefieres.

Elegir una sola bola de helado es fácil, pero elegir dos se convierte en todo un reto. Sí, puede que te gusten tanto el helado de pitufo como el de café, pero ¿todo junto? Pues no. De verdad, no lo intentes… es raro. Escoger dos bolas de helado puede parecerte fácil, pero te vamos a contar un secreto: no lo es. Encontrar la combinación perfecta lleva tiempo… y muchos tests.

 

Encuentra la combinación adecuada con las pruebas multivariantes

Vale, pero ¿qué tiene que ver todo esto con mi estrategia de email marketing?

Seguro que ahora piensas que nos hemos convertido en un blog sobre helados (¿y lo que molaría?), pero no te dejes engañar. La metáfora de los helados puede aplicarse en muchos aspectos de la vida. Sí, incluso en el marketing por email.

Hace unas semanas, te contamos todo sobre las armas secretas del email y cómo las pruebas podían ayudarte a sacarles el máximo partido. También te hemos hablado de las pruebas A/B (o A/X): creando dos (o más) versiones de un email o cambiando solo una variable (el asunto, el remitente, llamadas a la acción…). Dicho de otro modo: elegir el mejor sabor para tu email probando unos cuantos de entre tus preferidos (e incluso algunos que dudas que vayan a funcionar).

Pero demos un paso más. Vamos a por las dos bolas… e incluso a por una cobertura. Aprenderemos cómo encontrar la combinación perfecta que le dará a tus campañas de email un toque aún más goloso.

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Entonces, ¿qué es eso del test multivariante?

Nos alegra que lo preguntes. En general, las pruebas multivariantes consisten en probar múltiples variantes del mismo email. Increíble, ¿eh?

En pocas palabras: cuando haces un test A/B en un email, duplicas tu plantilla y cambias solo un elemento, que puede ser el asunto, el banner, el texto de la llamada a la acción, etc. En cambio, en la prueba multivariante, cambias dos (o más) elementos para analizar qué tal van las distintas combinaciones.

Eh… Vale, ¿un ejemplo, por favor?

Por supuesto. Digamos que tienes preparada una campaña buenísima para potenciar tus ventas y quieres que haya más personas que hagan clic a través de tu página de destino, así que decides probar:

  • El texto de la llamada a la acción: ¿“Cómpralo ahora” o “¡Descubre nuestros fantásticos precios!”?
  • La posición de la llamada a la acción: ¿antes del fold (es decir, la parte del email que aparece en tu pantalla antes de tener que desplazarte hacia abajo) o al final de tu email?

Para llevar a cabo una prueba multivariante, tendrás que crear y enviar cuatro variaciones (2 pruebas × 2 posiciones) del mismo email:

  1. CTA “Cómpralo ahora”, antes del fold.
  2. CTA “Cómpralo ahora”, al final.
  3. CTA “¡Descubre nuestros fantásticos precios!”, antes del fold.
  4. CTA “¡Descubre nuestros fantásticos precios!”, al final.

test ax

 

Aunque pueda parecer muy sencilla, la prueba se complica un poco más cuando añades un tercer elemento que, por otra parte, te ofrece resultados mucho mejores.

Tomemos como ejemplo tu estupenda campaña y tu gran dilema sobre las llamadas a la acción. Sí, puedes probar la posición y el texto pero… ¿qué pasa con el color? No añadir color a esta combinación es como no añadir coberturas a tu helado cuando alguien te lo ofrece: totalmente inaceptable.

Vale, ahora tenemos que probar estos tres elementos:

  • El texto de la llamada a la acción: ¿“Cómpralo ahora” o “¡Descubre nuestros fantásticos precios!”?
  • La posición de la llamada a la acción: ¿antes del fold o al final de tu email?
  • El color de la llamada a la acción: ¿negro o rojo?

Vamos a sentarnos y abrir Passport (o cualquiera que sea el editor, probablemente menos guay, que utilices) para crear ocho variaciones. ¿Ocho? Te preguntarás. Pues sí: 2 textos × 2 posiciones × 2 colores. No, no son seis. Sí, son ocho. No te preocupes, nadie se enterará de tu problemilla con las matemáticas.

Nuestras ocho variantes serían:

  1. CTA “Cómpralo ahora”, antes del fold, en rojo.
  2. CTA “Cómpralo ahora”, antes del fold, en negro.
  3. CTA “Cómpralo ahora”, al final, en rojo.
  4. CTA “Cómpralo ahora”, al final, en negro.
  5. CTA “¡Descubre nuestros fantásticos precios!,” antes del fold, en rojo.
  6. CTA “¡Descubre nuestros fantásticos precios!”, antes del fold, en negro.
  7. CTA “¡Descubre nuestros fantásticos precios!”, al final, en rojo.
  8. CTA “¡Descubre nuestros fantásticos precios!”, al final, en negro.

Prepáralas, pulsa Enviar y ya, a esperar. Cuando analices los resultados, podrás comprobar qué combinaciones de tus llamadas a la acción consiguen que más contactos hagan clic. Así de fácil.

 

comparador campañas mailjet

 

Vale, entonces puedo… ¿probarlo todo?

Ahora seguro que te has emocionado y que quieres hacer todo tipo de tests locos para tu próxima campaña de email. ¡Echa el freno! Primero necesitamos marcar unas reglas básicas.

  1. Valora por qué estás haciendo una prueba: y no, “porque me han dicho que lo haga” no vale como respuesta. Las pruebas solo son útiles si puedes detectar el problema que quieres resolver. Por ejemplo: “No estoy consiguiendo tanto tráfico web como esperaba y quiero que más personas hagan clic en el email para entrar en mi página”.
  1. Identifica los elementos que hay que probar: si tu porcentaje de apertura está en torno al 35 % y el porcentaje de clics no aumenta, puede que el problema no esté en el asunto o el remitente, sino en los elementos que tus contactos ven cuando abren el email. ¿Tu cabecera engancha? ¿Tus llamadas a la acción son fácilmente localizables? ¿Tu diseño es atractivo? Valora qué elementos pueden influir en los resultados y piensa en algo que le dé un poco de vida a tu campaña.
  1. No te olvides de los indicadores: las estadísticas de tus emails te dan la información que necesitas después de la prueba, pero queremos que entiendas qué resultados son los que importan. Si estás probando distintas combinaciones de asuntos y remitentes de email, los porcentajes de apertura son tu mejor indicador de rendimiento. En cambio, si estás probando distintos colores y textos para tu llamada a la acción, tendrás que analizar el porcentaje de clics.

 

¡Genial! ¿Y cómo pongo todo esto en práctica con Mailjet?

Estupenda pregunta. Como ya sabes, en Mailjet no somos amigos de probar solo dos variantes de email. Por eso, nuestra herramienta de pruebas A/B es, en realidad, una herramienta de tests A/X, lo que significa que puedes probar hasta 10 versiones. En resumen: puedes utilizar 10 asuntos de email muy ingeniosos para llevar a cabo una simple prueba A/X o bien crear distintas variantes cambiando el número de elementos de tu mensaje.

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Flipante, ¿eh?

 

Pero aún no hemos acabado. También puedes analizar los resultados usando nuestro Comparador de Campañas para probar distintas combinaciones durante un período de tiempo específico, como el día y la hora de envío. ¿Funciona mejor en un día laborable por la mañana que al mediodía un día del fin de semana? ¿O quizá los lunes a la hora de comer dan mejor resultado?

 

¿Qué te parece? Seguro que quieres ponerte manos a la obra. Prueba nuestra herramienta de pruebas A/X y cuéntanos en Twitter cómo has dado con la combinación ganadora con el hashtag #EmailMarketing.