¿El mundo del email está lleno de términos que te suenan a chino? ¿Tu compañero te ha dicho que tenéis que cambiar vuestro widget para hacer una suscripción doble opt in y tú has asentido y sonreído, sin saber bien qué decir?

¡No te preocupes! En este Glosario de Email, te traemos un glosario de definiciones básicas del mundo del emailing para que domines los conceptos indispensables, en cualquier situación.

 

¿Qué es la tasa de apertura?

Cuando enviamos un correo electrónico, lo hacemos deseando que nuestros contactos disfruten de nuestros contenidos, pero no siempre obtenemos el éxito que esperamos. Para medir el impacto de nuestras campañas, uno de los datos que tenemos en nuestra mano es la tasa de apertura. La tasa de apertura se refiere a la proporción de correos electrónicos, de entre la totalidad de los enviados, que son abiertos por nuestros destinatarios.

Este porcentaje se calcula de una forma muy sencilla: dividiendo el número de correos abiertos por el número de correos electrónicos entregados. Es importante tener en cuenta que el porcentaje de correos electrónicos entregados se calcula teniendo en cuenta el número de mensajes que llegan a la bandeja de entrada de nuestros suscriptores, dividido por el número total de emails enviados.

A todos nos encantaría que todos nuestros mensajes llegaran a la bandeja de entrada, pero… rara vez tiene uno tanto éxito. Por eso, hay que recordar que algunos mensajes que enviamos pueden ser rebotados antes de llegar a su destino.

 

tasas de email

¿Cómo debemos interpretar la tasa de apertura?

Evidentemente, la tasa de apertura es una estadística vital para asegurarnos de que nuestra estrategia de marketing digital goza de buena salud y de que la lista de contactos a la que hemos enviado nuestra campaña es sólida. Esto significa que nuestros destinatarios existen (sí, eso siempre es tranquilizador) y que, en efecto, nos han dado su autorización para enviarles nuestros correos electrónicos.

Desde el punto de vista de nuestra entregabilidad, es un parámetro a controlar, al mismo nivel que nuestra tasa de rebotes, de bloqueos, de mensajes marcados como correo no deseado o de bajas de nuestra lista.

Sin embargo, nuestra tasa de apertura tiene mucho más que contarnos y puede arrojar mucha luz sobre el éxito o fracaso de nuestras campañas si es estudiada de la forma correcta. Evidentemente, nos dejará ver qué proporción de nuestra lista de contactos abre nuestros mensajes. Vaya obviedad, ¿no? El propio nombre lo indica.

A la hora de impulsar la entregabilidad, la tasa de apertura será uno de los primeros puntos a tener en cuenta, por lo que desde Mailjet siempre recomendamos darle mucha importancia a este dato y trabajamos con nuestros clientes, como Of A Kind, para identificar qué elementos pueden ayudar a mejorarla.

 

¿Qué elementos influyen en la tasa de apertura?

Pero no es lo único. ¿Qué impulsa a nuestros contactos a abrir nuestros correos electrónicos? Los únicos elementos visibles en la bandeja de entrada antes de abrir un mensaje son siempre los mismos: el nombre del remitente y en algunos casos la dirección desde la que se envía el email, la línea de asunto y el principio de nuestro mensaje o pre-encabezado.

Si nuestra tasa de apertura despega, significa que uno o más de uno de nuestros elementos está gustando a nuestros lectores: una frase que capte el interés de los suscriptores, un remitente bien identificado, una oferta tentadora mencionada en la línea de asunto, el uso de emojis… Pero, ¿cuál de ellos es el responsables del éxito y cuáles todavía pueden ser mejorados?

Para estar seguro de generar una tasa de apertura razonable, además de una lista de contactos actualizada e interesada, desde Mailjet recomendamos siempre hacer tests y pruebas de diferentes parámentros (nombre y dirección del remitente, asunto y contenido) sobre una porción de nuestra lista de contactos antes de efectuar el envío final.

emoji en línea de asunto

¿Cuál es la tasa de apertura normal?

Es muy difícil determinar con exactitud lo que es una tasa de apertura “normal”. Una “buena” tasa de apertura va a depender de muchos parámetros: el tamaño de nuestra lista de contactos, el sector o la industria en la que trabajamos, nuestra frecuencia de envío…

Tampoco tendrá el mismo éxito una campaña de email marketing que un mensaje transaccional. De media, desde Mailjet estimamos que una tasa de apertura de entre el 15 y el 25 % puede ser considerada como correcta para los emails de marketing. Para los correos transaccionales, debería estar por encima del 30% o 40%, porque aunque el interés en estos mensajes es mayor, no siempre se abren todos ellos.

Es importante tener en cuenta que en ciertos sectores (los servicios públicos, las industrias culturales y creativas, las iglesias…) se aprecian tasas de apertura más importantes, gracias al interés que generan en su público objetivo (>20 %). Las empresas de consultoría, educación, salud, seguros o restauración pueden encontrar tasas algo más bajas (<20 %).

Entre los sectores con tasas más bajas encontramos las marcas enmarcadas dentro del mundo del comercio electrónico, de los recursos humanos, el transporte o la música (<18 %), puesto que son sectores que cuentan con un gran número de actores, que no siempre son fácilmente identificables por parte de los usuarios.

 

¿Cómo puede mejorarse la tasa de apertura?

Si tu tasa de apertura no es lo suficientemente buena, o está descendiendo, es el momento de hacer algo. En cualquier caso, es indispensable que nos mantengamos frescos y creativos para lograr que nuestra tasa de apertura sea constante y se mueva en unos valores aceptables. Para lograrlo, debemos prestar atención a lo que están haciendo nuestros competidores, para así crear mensajes que se distingan y que destaquen sobre el resto, pero también para aprender e inspirarnos en sus éxitos.

Ante todo, la premisa principal seguirá siendo siempre la misma: ¡probar, probar y seguir probando! La línea de asunto perfecta (así como el nombre de remitente perfecto) no existe de forma objetiva. Por eso, los tests son, a día de hoy, la única forma segura de diseñar y enviar las mejores líneas de asunto posibles. Haz Tests A/B y comprueba el éxito de diferentes emails usando nuestro Comparador de Campañas para encontrar las claves de éxito en tus correos.

 

comparador de campañas

 

Otro elemento indispensable es asegurarnos de que la lista de contactos a la que enviamos nuestros emails es una lista interesada en nuestros mensajes. Por ello, es recomendable limpiarla de aquellos que no hayan interactuado con nuestros mensajes en los últimos meses (puedes mandar un mensaje de reactivación antes, para evitar eliminar a alguien que sí quiere formar parte de tu lista). De este modo, mejorarás tu tasa de apertura y con ella, tu entregabilidad.

 

Ahora que ya hemos comprendido lo que es, ya sabemos que nuestra tasa de apertura no es sólo un dato, y que estar pendiente de ella nos ayudará a mejorar nuestra estrategia de marketing por correo electrónico. Al fin y al cabo, es el primer indicador del éxito de nuestra campaña y de la salud de nuestra lista de contactos.

 

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