Thomas Hajdukowicz

Thomas Hajdukowicz

Hay ciertos regalos que nadie quiere; el suéter naranja que pica que te tejió tu tía, el último álbum de Nickelback o un paquete de 12 rollos de papel higiénico. Pero aquí tenemos un regalo que nadie querrá durante esta temporada navideña: spam. Por eso, cuando estás preparando tus listas de correos electrónicos, ten los intereses de los destinatarios en mente. Así como con los regalos, personalizar tus campañas de correo electrónico con ISP y preferencias de clientes en mente te puede traer mejores resultados. En este post, revisaremos algunos puntos para que tu correo electrónico pueda ganar la bandeja de entrada con toda tranquilidad.

Una palabra clave: entregabilidad

Como remitente y destinatario de correos electrónicos, puedes pensar que el spam es cosa del pasado, gracias a algoritmos de regulación eficientes y de “derechos a la carpeta spam”. Aunque, a pesar de todo el trabajo que los ISP y clientes de webmail ponen en la construcción de fuertes filtros anti-spam, el spam todavía es un tema muy real. Para comprender de mejor manera por qué es así, primero tienes que entender un término clave: entregabilidad. La entregabilidad es la medición o tasa de correos electrónicos que llega exitosamente a la bandeja de entrada. Según el último Inbox Placement Benchmark Report de Return Path, aproximadamente 18% de los correos electrónicos comerciales legítimos nunca ven la bandeja de entrada. O llegan a la carpeta spam o, peor, son reportados como “perdidos”.

¿Por qué tantos correos electrónicos legítimos están siendo etiquetados como spam? El final de la década de los 90 vio un alza del spam, lo cual resultó en que los ISP y los clientes de webmail se unieran para construir filtros anti-spam más fuertes. Mientras que la cantidad de spam verdadera que llega a tu bandeja de entrada se ha reducido, por otro lado, estos filtros son tan eficientes que correos electrónicos legítimos a menudo están también siendo catalogados como spam.

Mientras envías volúmenes más grandes de correos electrónicos en la temporada navideña, estarás enviando mensajes a más clientes, enviando mensajes más frecuentemente, o ambos. De esta manera, seguir las mejores prácticas de entregabilidad será más importante que nunca. Como resultado del cambio de tus envíos, algunas cosas pueden suceder: los clientes pueden desvincularse y marcar tus correos como spam o puedes enviar mensajes a clientes antiguos que ya no abren tus correos. Estas respuestas pueden tener un impacto negativo en tu reputación de remitente. Aquí hay algunos trucos simples para tener en mente para asegurar una entregabilidad óptima.

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Prepara la pista antes de despegar

Antes de que pongas en marcha tus correos promocionales de las festividades, querrás estar seguro que tus correos sean “auténticos”. Trabaja con tu equipo técnico para asegurarte que tienes toda la configuración básica que ayuda a que los ISP y los clientes de webmail te reconozcan como un remitente respetable. Configurar sistemas de validación tales como SPF y DKIM te ayudará a validar tu legitimidad como remitente a los “ojos” de los ISP y reducirá la cantidad de correos que se pierden o son erróneamente etiquetados como spam.

También, asegúrate de hacer una limpieza meticulosa de tu lista de contactos, si todavía no lo has hecho. Utiliza una campaña de re-compromiso para filtrar todas las direcciones de correos inactivos y también para asegurarte de que todas las direcciones de correos rebotados y dados de baja no estén incluidas en tu lista de contactos. Recuerda, todas las campañas por correo electrónico siempre deben tener un botón o enlace claro y directo para darse de baja en algún lugar. Estos pasos sencillos pueden llevarte lejos. Mostrarán a los ISP y clientes que estás enfocado en construir una fuerte relación cliente-marca. A cambio, serás recompensado con una alta entregabilidad y una puntuación más alta como remitente.

Envía regalos y ofertas, ¡no spam!

 

 

Después de configurar tu cuenta, al momento de centrarse en el contenido de tu correo. Si no quieres ser considerado como un “spammer, no actúes como uno, ¡pero pensar como uno ayuda! Aprende cómo los algoritmos identifican a los “spammers” y evita esas prácticas.

Lo más importante es que tus clientes deberían poder reconocerte instantáneamente como el remitente de cada comunicación por correo. Muestra de forma clara el nombre de tu compañía en el nombre del remitente o la dirección de correo.

Evita el vocabulario común del spam en tu asunto: mayúsculas, el uso de palabras como “URGENTE”, “GRATIS”, o cualquier industria relacionada que les gusta promocionar a los “phishers” (lujo, medicamento, transferencia monetaria…)

También asegúrate de tener la receptividad en mente. Crea diferentes versiones de tus correos; HTML y texto, para asegurarte de que una versión de tu correo aparecerá incluso si un buscador no puede visualizar HTML.

Ten una buena proporción de imagen-texto (20% de imágenes y 80% de texto debería estar bien) en tus correos: los correos hechos de sólo imágenes eran una vieja práctica de los “spammers”, les ayudaba a esconder sus mensajes ya que los filtros anti-spam buscaban palabras clave escritas en el texto. Desde entonces, los ISP y clientes de webmail marcarán los correos con demasiadas imágenes.

Sobre todo, se trata de poner a tus clientes en primer lugar. Ponte en los zapatos de tus clientes: ¿qué tipo de regalos (o contenido) estarían felices de abrir? Cuando los clientes están comprometidos, los KPI estarán más altos, será más probable que te añadan a su libreta de direcciones y te traten como un amigo. No sólo confiarán en ti, sino que será más probable que los ISP confíen en ti también.

Con estos consejos en mente, ¡empezarás con buen pie! Si estás buscando cavar más profundo y convertirte en un profesional de la entregabilidad, revisa nuestro artículo con 34 consejos que incrementarán tu entregabilidad.