Sorprendentemente, en la mente de muchos expertos en marketing, los envíos de email se reducen a tener una lista limpia, encontrar ideas para contenido interesantes (desde los asuntos hasta los CTA) y pulsar enviar. Qué gusto da el trabajo bien hecho, ¿verdad? Peeeero (sí, esto es divertido) en realidad solo has hecho la mitad del trabajo. Los envíos de email implican mucho más que enviar campañas o configurar emails transaccionales: también engloban el seguimiento de tus campañas, analizar los resultados y sacar conclusiones para mejorar tus envíos en el futuro. Y nos ha parecido que te preguntabas cómo puedes hacerlo.

1-how

No te preocupes, querido lector. Las estadísticas de email acuden a tu rescate. En este artículo te explicaremos qué estadísticas te conviene vigilar, qué revelan los resultados sobre tus prácticas de email y cómo puedes mejorar dichas estadísticas.

 

Entonces… ¿qué estadísticas debo tener en el punto de mira?

Obviamente, todas las estadísticas que ofrecen los diferentes proveedores de servicios de email son relevantes. De hecho, son tan relevantes que, uses la plataforma que uses para enviar tus emails, los diferentes estados de email disponibles en tu panel de estadísticas se etiquetarán de la misma forma. Sí, así de importantes son.

 

Unas cuantas definiciones para abrir boca

Vamos a empezar diferenciando grosso modo las estadísticas positivas de las negativas. Aunque esta clasificación no es oficial, te ayudará a ver qué te conviene mejorar y qué necesitas corregir.

Estadísticas positivas

2-positive

  • Enviados y entregados

Empecemos con las estadísticas más obvias: la tasa de emails enviados y entregados. Tal como indican sus nombres, la tasa de enviados es la proporción de emails que han salido del servidor del remitente para llegar a tus destinatarios, mientras que la tasa de entregados es la proporción de emails enviados que han llegado al servidor del destinatario. Normalmente, si respetas las prácticas recomendadas para enviar emails, estas estadísticas oscilan entre el 95 % y el 100 %.

  • Aperturas

La tasa de apertura es el porcentaje de emails enviados que se han abierto al menos una vez. Es una buena forma de saber si la gente quiere leer tus mensajes.

  • Clics

La tasa de clics es el porcentaje de emails abiertos en los que se ha hecho clic al menos una vez. Gracias a ella, sabrás si tu contenido es lo suficientemente interesante como para que tus lectores visiten tu sitio web.

Estadísticas negativas

Las estadísticas negativas son las que pueden dañar tu reputación de remitente (y bastante, si son demasiado altas). En Mailjet hemos definido un umbral que no debes sobrepasar; de lo contrario, corres el riesgo de que pongamos tu cuenta en cuarentena o incluso de que te bloqueemos. Esta es nuestra forma de asegurar que los malos resultados de un destinatario no tienen un efecto negativo en la reputación de remitente de nuestras IPs compartidas.

3-negative

  • Bajas

La tasa de cancelaciones de suscripción está vinculada a la tasa de apertura. Indica el porcentaje de destinatarios que han hecho clic en el enlace de cancelación de suscripción (o, en algunos casos, en el botón de cancelación de suscripción que ofrecen algunos clientes de webmail e ISP) en el email abierto. Considéralo como una forma sana de mantener al día tus listas de suscriptores. Recuerda que, si usas Mailjet, las direcciones de email dadas de baja se eliminan automáticamente de tu lista.

  • Rebotados

La tasa de rebotes se calcula sobre la cantidad total de emails enviados. Un rebote significa que el email no ha llegado a su destino (la bandeja de entrada de tu contacto) por diferentes motivos. En Mailjet distinguimos entre rebotes suaves (bandeja de entrada llena, mensaje de ausencia, etc.) y rebotes duros (dominio no válido, servidor inexistente, etc.).

  • Bloqueados

La tasa de bloqueos se calcula sobre la cantidad total de emails enviados. Bloqueado es un estado que Mailjet establece para sus usuarios, a través del cual nuestro sistema hace un bloqueo previo de los emails que han sufrido rebotes duros o se han marcado como spam. El objetivo es reducir el daño que sufre la reputación del remitente.

  • Marcado como spam

La infame categoría de spam se calcula sobre la cantidad de emails entregados. En “spam” encontrarás todos los destinatarios que han hecho clic en el botón “Marcar como spam” de sus clientes de webmail o ISP. Por supuesto, te interesa evitar esta categoría por encima de todas las cosas.

 

Vale, ya entiendo los fundamentos básicos. ¿Qué significan estas estadísticas?

Estas estadísticas no existen porque adoremos los números. Tienen su sentido, y según los resultados que obtengas con respecto a los KPI que hayas definido, tendrás que tomar unas medidas u otras. Vamos a ver algunos de los escenarios más habituales…

No tengo estadísticas negativas significantes, pero mi tasa de aperturas es baja.

Antes de que puedas abrir tus emails, tus destinatarios comprobarán 3 elementos: tu nombre de remitente, el asunto y el preencabezado. ¿Has probado estos elementos? El nombre del remitente que estás usando podría no ser todo lo explícito que crees. Otra opción es que tu asunto vaya adornado con emojis, que es el enfoque que más gusta a nuestros amigos de Producto Hunt. ¿No tienes muy claro por dónde empezar? Encontrarás todo lo que necesitas en este artículo sobre los elementos que puedes (y debes) probar.

4-Product Hunt 
¿A que no te imaginas qué evento celebraba este email tan chulo de Product Hunt email?

Tengo una buena tasa de apertura, pero mi tasa de clics no termina de despegar.

¡Enhorabuena! Tus destinatarios abren (y, esperemos, leen) tus emails. Aunque, por algún motivo, no parece que hagan clic. Esto podría deberse a un problema con los CTA o con el contenido. Es decir, que si no hay suficientes elementos en tu email como para hacer clic, pues tus lectores no harán clic (sí, es bastante obvio). Lo mismo ocurre si tu contenido no les resulta lo suficientemente atractivo.

Así que no olvides probar (sí, otra vez) las posiciones de tus CTA o la extensión de tu contenido. Mejora tus CTA para animar a los compradores a hacer clic. ¿Has probado a usar botones o imágenes claros en tus textos, en lugar de hiperenlaces planos? Tienes que ver la parte práctica: si tus emails se abren y se leen en un dispositivo móvil, será más fácil que tus lectores hagan clic en un botón usando el pulgar que tener que ampliar el contenido para hacer el texto más grande.

Las estadísticas negativas se están disparando. ¿Qué demonios pasa?

No hay que darle muchas vueltas: la calidad de la lista de suscriptores que usas es mala. Tienes varias opciones:

  • Llevas muuuuuuuuuuucho tiempo sin enviar un email y tus suscriptores se han olvidado de que existes.
  • Hace poco que has comprado o tomado prestada una lista de terceros (PRÁCTICA NO RECOMENDADA) y ahora estás sufriendo las consecuencias.
  • Acabas de empezar a enviar emails de forma periódica y aún no has limpiado de verdad tu lista de suscriptores, lo que se traduce en un cúmulo de estadísticas negativas.

Las opciones que tienes para evitar que esto ocurra son pocas. Primero, antes de enviar: ¡NO USES NUNCA UNA LISTA COMPRADA! Segundo: ¡NO USES NUNCA UNA LISTA COMPRADA! Y tercero: espero que hayas captado el mensaje 😉. Es como el Club de la Lucha: tienes que repetir la primera regla hasta que se quede grabada a fuego.

5-fight club

Ahora que conoces la regla de oro, aquí tienes otros consejos que puedes poner en práctica. Si es la primera campaña que envías en tu vida, o al menos la primera desde hace mucho tiempo, manda campañas más pequeñas antes de enviársela a todos tus suscriptores y pregúntales si quieren seguir recibiendo tu contenido. De esta manera, limitarás los riesgos de bajas y tasas de spam masivas.

Asimismo, no olvides eliminar los emails rebotados, marcados como spam y bloqueados de tu lista de suscriptores. Es como lavarte los dientes todas las noches: solo tardas 3 minutos, pero es un rollo, parece inútil y la pasta de dientes sabe fatal (de hecho, no sabemos cómo se ha acabado colando la pasta de dientes en esta analogía, así que mejor olvida esa parte). Ahora bien, a la larga, el resultado merece la pena: sigues conservando tu dentadura y has preservado tu reputación de remitente. ¡Todos salimos ganando! (Menos tu dentista, claro).

 

Pues eso es todo. Ya te hemos explicado las estadísticas principales que deberías tener en el punto de mira cuando quieras mejorar tus campañas de email. Como ves, no hace falta tener un máster: solo se trata de probar, mejorar y volver a probar. Así que… ¡vamos, tú puedes! La pista es toda tuya. ¡Haz despegar tus estadísticas positivas y reduce las negativas a cenizas!

¿Te ha gustado el artículo o te gustaría añadir algo más? ¡Cuéntanoslo en Twitter! Nos encantará escuchar cómo van tus estadísticas.