Bea Redondo Tejedor

Bea Redondo Tejedor

Head of Content

Sorprendentemente, en la mente de muchos expertos en marketing, los envíos de email se reducen a tener una lista limpia, encontrar ideas para contenido interesantes (desde los asuntos hasta los CTA) y pulsar enviar. Qué gusto da el trabajo bien hecho, ¿verdad?

Peeeero (sí, esto es divertido) en realidad solo has hecho la mitad del trabajo. Los envíos de email implican mucho más que enviar campañas o configurar emails transaccionales: también engloban el seguimiento de tus campañas, analizar las estadísticas de tus emails y sacar conclusiones para mejorar tus envíos en el futuro. Y nos ha parecido que te preguntabas cómo puedes hacerlo.

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No te preocupes, querido lector. Las estadísticas de email acuden a tu rescate. En este artículo te explicaremos qué estadísticas de email te conviene vigilar, qué revelan los resultados sobre tus prácticas de emailing y cómo puedes mejorar dichas estadísticas.

 

Estadísticas de email que debes conocer y vigilar

Obviamente, todas las estadísticas que ofrecen los diferentes proveedores de servicios de email son relevantes. De hecho, son tan relevantes que, uses la plataforma que uses para enviar tus emails, los diferentes estados de email disponibles en tu panel de estadísticas se etiquetarán de la misma forma. Sí, así de importantes son tus estadísticas de email.

Vamos a empezar diferenciando grosso modo las estadísticas positivas de las negativas. Aunque esta clasificación no es oficial, te ayudará a ver qué te conviene mejorar y qué necesitas corregir.

Estadísticas de email positivas

Tasa de emails enviados y entregados

Empecemos con las estadísticas más obvias: la tasa de emails enviados y entregados. Tal como indican sus nombres, la tasa de emails enviados es la proporción de emails que han salido del servidor del remitente para llegar a tus destinatarios. Si un gran número de emails permanecen como “enviados” durante un largo periodo de tiempo (el tiempo de envío medio suele oscilar entre unos segundos y unas horas), entonces probablemente estés teniendo un problema de entregabilidad.

La tasa de emails entregados es la proporción de emails enviados que han llegado al servidor del destinatario. Sin embargo, que tu email figure como “entregado” no quiere decir que haya acabado en la bandeja de entrada de tu contacto. Es imposible para cualquiera que no sea el receptor saber si el mensaje ha llegado a su bandeja de entrada o su carpeta de Correo No Deseado.

Normalmente, si respetas las prácticas recomendadas para enviar emails, estas estadísticas oscilan entre el 95 % y el 100 %

Tasa de apertura

La tasa de apertura es el porcentaje de emails enviados que se han abierto al menos una vez. Es una buena forma de saber si la gente quiere leer tus mensajes. Es una buena forma de saber si tus contactos quieren leer tus mensajes o si los mandan a la papelera directamente, sin siquiera abrirlos. Por supuesto, quieres que esta tasa sea lo más alta posible. 😉

Tasa de clics

La tasa de clics es el porcentaje de emails abiertos en los que se ha hecho clic al menos una vez, sin contar con los clics en el enlace de cancelación de suscripción. Gracias a ella, sabrás cómo interactúan tus contactos con tu contenido, y si este es lo suficientemente interesante como para que tus lectores visiten tu sitio web. Tasas de clic altas son una muestra de interés y pueden ayudarte a perfilar campañas futuras.

Estadísticas de email negativas

Las estadísticas negativas son las que pueden dañar tu reputación de remitente (y bastante, si son demasiado altas, así que debes intentar que sean lo más bajas posible).

En Mailjet hemos definido un umbral que no debes sobrepasar; de lo contrario, corres el riesgo de que pongamos tu cuenta en cuarentena o incluso de que te bloqueemos. Esta es nuestra forma de asegurar que los malos resultados de un destinatario no tienen un efecto negativo en la reputación de remitente de nuestras IPs compartidas.

Tasa de emails rebotados

La tasa de rebotes se calcula sobre la cantidad total de emails enviados. Un rebote significa que el email no ha llegado a su destino (la bandeja de entrada de tu contacto) por diferentes motivos. En Mailjet distinguimos entre rebotes suaves (bandeja de entrada llena, mensaje de ausencia, etc.) y rebotes duros (dominio no válido, servidor inexistente, etc.).

Los rebotes suaves (en inglés, soft bounces) se deben a problemas temporales, como que la bandeja de entrada de tu contacto esté llena o que haya un problema de conexión. En estos casos, se tratará de reenviar los emails de forma automática. Si el email no es enviado en cinco días, se marca como rebotado.

Los rebotes duros (en inglés, hard bounces) son errores de entrega permanentes causados por una dirección de email inválida (por ejemplo, una dirección mal escrita, un servidor de destino inexistente, etc.). Este tipo de rebotes impacta de forma negativa en tu reputación de remitente. Para evitar problemas de entregabilidad, es muy importante eliminar frecuentemente direcciones emails rebotados de tus listas de email.

Tasa de emails bloqueados

La tasa de bloqueos se calcula sobre la cantidad total de emails enviados. Bloqueado es un estado que Mailjet establece para sus usuarios, a través del cual nuestro sistema hace un bloqueo previo de los emails que han sufrido rebotes duros o se han marcado como spam. El objetivo es reducir el daño que sufre la reputación del remitente.

Tasa de emails marcados como spam

La infame categoría de spam se calcula sobre la cantidad de emails entregados. Las denuncias de Spam se hacen cuando el receptor considera que el email se le ha enviado sin su consentimiento. El spam suele ser vinculado a las campañas de marketing, los emails transaccionales no suelen ser marcados como spam.

Muchos ISPs (Internet Service Provider, o proveedores de servicios de email) incluyen la opción de marcar como spam cada email que llega a la bandeja de entrada de sus contactos. En “spam” encontrarás todos los destinatarios que han hecho clic en el botón “Marcar como spam” de sus clientes de webmail o ISP.

Las denuncias por Spam son tomadas muy en serio y pueden ser perjudiciales para tu reputación de email. Por supuesto, te interesa evitar esta categoría por encima de todas las cosas y mantener tu tasa de Spam por debajo de cualquier otra estadística de email.

Aquí tienes algunos consejos para mantener tu tasa de spam baja:

  • Envía solo emails a contactos que te hayan dado su consentimiento explícito. El uso de bases de datos de terceros está prohibido.
  • Incluye siempre un enlace de cancelación de la suscripción (unsubscribe) visible en todos tus emails. No quieres que tus suscriptores marquen tus emails como spam para dejar de recibirlos.
  • Tu nombre de remitente y de dominio debe ser comunicado en todos tus mensajes.
  • El contenido debe ser relevante y reflejar las expectativas de tus contactos.
  • Limpiar tu lista habitualmente garantiza que tus emails están siendo enviados a usuarios interesados.

Tasa de unsubscribe o bajas

La tasa de cancelaciones de suscripción está vinculada a la tasa de apertura. Indica el porcentaje de destinatarios que han hecho clic en el enlace de cancelación de suscripción (o, en algunos casos, en el botón de cancelación de suscripción que ofrecen algunos clientes de webmail e ISP) en el email abierto. Considéralo como una forma sana de mantener al día tus listas de suscriptores. Recuerda que, si usas Mailjet, las direcciones de email dadas de baja se eliminan automáticamente de tu lista.

 

¿Qué significan estas estadísticas de email?

Estas estadísticas no existen porque adoremos los números (ni siquiera estamos seguros de que nos gusten tanto…). Tienen su sentido, y según los resultados que obtengas con respecto a los KPI que hayas definido, tendrás que tomar unas medidas u otras. Vamos a ver algunos de los escenarios más habituales…

1. No tengo estadísticas negativas significantes, pero mi tasa de aperturas es baja.

Antes de que puedan abrir tus emails, tus destinatarios comprobarán 3 elementos: tu nombre de remitente, el asunto y el preencabezado. ¿Has probado estos elementos? El nombre del remitente que estás usando podría no ser todo lo explícito que crees. Otra opción es que tu asunto vaya adornado con emojis, que es el enfoque que más gusta a nuestros amigos de Producto Hunt. ¿No tienes muy claro por dónde empezar? Encontrarás todo lo que necesitas en este artículo sobre los elementos que puedes (y debes) probar.

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¿A que no te imaginas qué evento celebraba este email tan chulo de Product Hunt email?

2. Tengo una buena tasa de apertura, pero mi tasa de clics no termina de despegar.

¡Enhorabuena! Tus destinatarios abren (y, esperemos, leen) tus emails. Aunque, por algún motivo, no parece que hagan clic. Esto podría deberse a un problema con los CTA o con el contenido. Es decir, que si no hay suficientes elementos en tu email como para hacer clic, pues tus lectores no harán clic (sí, es bastante obvio). Lo mismo ocurre si tu contenido no les resulta lo suficientemente atractivo.

Así que no olvides probar (sí, otra vez) las posiciones de tus CTA o la extensión de tu contenido. Mejora tus CTA, para que sea más fácil hacer clic en ellos, con botones o imágenes claros en tus textos, en lugar de hiperenlaces planos. Tienes que ver la parte práctica: si tus emails se abren y se leen en un dispositivo móvil, será más fácil que tus lectores hagan clic en un botón usando el pulgar que tener que ampliar el contenido para hacer el texto más grande.

3. Mis estadísticas negativas se están disparando. ¡Socorro!

No hay que darle muchas vueltas: la calidad de la lista de suscriptores que usas es mala. Esto puede deberse a varios motivos:

  • Llevas muuuuuuuuuuucho tiempo sin enviar un email y tus suscriptores se han olvidado de que existes.
  • Hace poco que has comprado o tomado prestada una lista de terceros (PRÁCTICA NO RECOMENDADA) y ahora estás sufriendo las consecuencias.
  • Acabas de empezar a enviar emails de forma periódica y aún no has limpiado de verdad tu lista de suscriptores, lo que se traduce en un cúmulo de estadísticas negativas.

Las opciones que tienes para evitar que esto ocurra son pocas. Primero, antes de enviar: ¡NO USES NUNCA UNA LISTA COMPRADA! Segundo: ¡NO USES NUNCA UNA LISTA COMPRADA! Y tercero: espero que hayas captado el mensaje. Es como el Club de la Lucha: tienes que repetir la primera regla hasta que se quede grabada a fuego.

5-fight club

Ahora que conoces la regla de oro, aquí tienes otros consejos que puedes poner en práctica. Si es la primera campaña que envías en tu vida, o al menos la primera desde hace mucho tiempo, manda campañas más pequeñas antes de enviársela a todos tus suscriptores y pregúntales si quieren seguir recibiendo tu contenido. De esta manera, limitarás los riesgos de bajas y tasas de spam masivas.

Asimismo, no olvides eliminar los emails rebotados, marcados como spam y bloqueados de tu lista de suscriptores. Es como lavarte los dientes todas las noches: solo tardas 3 minutos, pero es un rollo, parece inútil y la pasta de dientes sabe fatal (de hecho, no sabemos cómo se ha acabado colando la pasta de dientes en esta analogía, así que mejor olvida esa parte). Ahora bien, a la larga, el resultado merece la pena: sigues conservando tu dentadura y has preservado tu reputación de remitente. ¡Todos salimos ganando! (Menos tu dentista, claro).

En resumen

Pues eso es todo. Ya te hemos explicado las estadísticas principales que deberías tener en el punto de mira cuando quieras mejorar tus campañas de email. Como ves, no hace falta tener un máster: solo se trata de probar, mejorar y volver a probar. Así que… ¡vamos, tú puedes! La pista es toda tuya. ¡Haz despegar tus estadísticas positivas y reduce las negativas a cenizas!

¿Te ha gustado el artículo o te gustaría añadir algo más? ¡Cuéntanoslo en Twitter! Nos encantará escuchar cómo van tus estadísticas.

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Este artículo es una versión actualizada del post “Estadísiticas De Email: Qué Te Cuenta De Tu Estrategia De Emailing”, escrito por Thomas Hajdukowicz publicado en el blog de Mailjet el 23 de marzo de 2017.