Enisa Korance

Marketing Assistant

¿El mundo del email está lleno de términos que te suenan a chino? ¿Tu compañero te ha dicho que tenéis que cambiar vuestro widget para hacer una suscripción doble opt in y tú has asentido y sonreído, sin saber bien qué decir?

¡No te preocupes! En este Glosario de Email, te traemos un glosario de definiciones básicas del mundo del emailing para que domines los conceptos indispensables, en cualquier situación.

 

¿Qué es la segmentación?

Para poder enviar el email perfecto, debemos prestar atención a algo realmente importante: nuestros destinatarios. Es indispensable enfocar nuestros mensajes en función del perfil de nuestros contactos, sus comportamientos y sus preferencias. Y la segmentación es la forma perfecta de dirigir emails concretos a usuarios concretos.

La segmentación de una lista de contactos consiste en efectuar una selección automática de dicha lista en función de los parámetros que previamente determinemos, para aislar el público objetivo al que queremos llegar. Podemos, por ejemplo, agrupar de forma más sencilla a las mujeres mayores de 25 años apasionadas por el tenis del resto de los contactos de nuestra lista global, para poder así enviarles ofertas especialmente destinadas a ellas.

El tiempo que tardaríamos en llevar a cabo este proceso de forma manual puede sernos realmente útil para diseñar nuestros mensajes, crear contenidos de la mayor calidad o analizar los resultados concretos para afinar aún más nuestras próximas segmentaciones.

 

¿Cómo funciona la segmentación?

La segmentación se basa en los datos de población de nuestras listas de contactos. Para cada dirección de email, debemos tener una serie de datos agrupados en torno a categorías comunes: el nombre, el apellido, la fecha de nacimiento, el sexo, la ubicación… Eso son los datos habituales. Sin embargo, el único límite a la información que solicitamos de nuestros contactos es nuestra propia creatividad (y las necesidades propias de nuestro negocio). Nada nos impide incluir categorías como “color preferido” o  “talla de zapatos”, si es que eso tiene sentido para nuestra actividad. 

Para obtener esta información, no hay nada como un formulario de inscripción. Seguro que que tú también has rellenado muchísimos, sea para darte de alta en una newsletter o para crear una cuenta en una página web. En un formulario de inscripción, además de poder confirmar que nuestros contactos tienen realmente la voluntad de inscribirse en nuestra lista, podemos también solicitarles la información que necesitamos, todo ello sin molestar al usuario en cuestión. Al fin y al cabo, es mucho más molesto pedirles toda esa información a posteriori.

 

Ejemplo de segmentación widget

El recoger todos eso datos tiene un doble interés. Por un lado, podemos evidentemente segmentar nuestra lista en función de los criterios que nosotros mismos determinemos. Por otro lado, gracias a ellos, podremos personalizar nuestros mensajes, para establecer una mejor relación con nuestros destinatarios. Por ejemplo, podemos determinar el tono de nuestros mensajes en función de la edad o diferenciar las ofertas según dónde vivan nuestros contactos.

 

Ejemplos de diferentes modelos de segmentación

Para orientarte en el uso de la segmentación, aquí tenemos una lista de algunas de las formas de segmentación más comunes, para poder dirigirnos mejor a nuestro público objetivo.

1. Segmentación por sexo

Es la segmentación más sencilla, puesto que consiste en dividir en dos nuestra lista general (hombres y mujeres). Dependiendo del sector en el que nos movamos, esta lista es particularmente eficaz. De hecho, funciona especialmente bien en el mundo del comercio electrónico. Podemos, por ejemplo, crear dos modelos de email, uno para los hombres y otro destinado a las mujeres, con ofertas específicas para cada sector.

2. Segmentación demográfica

Funciona de forma similar a la segmentación por sexo, aunque en este caso dividimos a nuestros contactos en función de su edad. De este modo, podemos matizar las ofertas, pero también el tono e, incluso, el diseño.

3. Segmentación geográfica

Vamos a organizar un acto en una dirección concreta, pero no queremos mandarles la invitación a toda nuestra lista de contactos, formada por suscriptores de todas partes del mundo. ¿Qué podemos hacer? ¡Usar la segmentación! Además, sabiendo dónde viven nuestros destinatarios podremos redirigirles fácilmente a nuestras direcciones físicas (tiendas, puestos, distrubuidores…) más cercanas.

Estos son ejemplos de segmentación básica. Por supuesto, nada nos impide ir aún más lejos, conectando nuestra cuenta Mailjet con nuestros CRM para efectuar una segmentación en función del comportamiento de nuestros contactos, tomando como parámetros principales las páginas visitadas o los artículos comprados. Como ya hemos dicho, nuestras necesidades y nuestra creatividad son nuestros únicos límites.

 

¿Quieres consultar más conceptos básicos del email? Echa un vistazo a otras entradas de nuestro Glosario de Email.