Enisa Korance

Enisa Korance

Marketing Assistant

Tenemos una mala noticia: una vez que envías un email el tiempo que tu cliente le va a dedicar es una media de 8 segundos. Sí, has leído bien, tanto esfuerzo y dolores de cabeza para 8 segundo de su atención.

Pero ¡no desesperes! Nosotros también hemos estado pensando en cómo llamar la atención y despertar el interés de nuestros (y tus) contactos de manera instantánea.

Más allá del texto, sabemos que la atención del usuario va directamente a los elementos visuales como el color, el diseño, las imágenes… pero es este primero – el color – el que consigue despertar interés de forma inmediata, o cortarlo de raíz si la combinación de colores no está bien lograda.

No es ningún secreto que los colores evocan emociones y se asocian a ciertos valores. ¿Te has preguntado alguna vez porque varias cadenas de comida rápida utilizan el rojo? Es porque es un color que despierta el apetito. Simplemente genial, ¿no crees? Otros ejemplos son el azul, que nos ayuda a generar confianza (y por eso abunda entre los bancos y compañías de seguros); el verde, para fomentar la sensación de armonía y equilibrio (típico de las marcas eco-friendly); y el negro como símbolo de elegancia, utilizado por marcas consideradas de lujo. Por esta razón, cada empresa elige cuidadosamente un color corporativo que les represente y que transmita los valores de su marca.

Además de influir en el reconocimiento de marca, el color también impulsa las conversiones: según un estudio publicado en Kissmetrics, el 85% de los consumidores lo identifica como la razón principal para comprar un producto. No se a ti, pero a nosotros este dato nos ha dejado con la boca abierta.

Para ayudarte con tu estrategia de email marketing y a incorporar el color ideal con el que lograr tus objetivos, hemos preparado esta infografía con ejemplos de emails reales y el mensajes que cada color transmite en los usuarios.

 

psicología del color en email marketing

 

La relación entre color y entregabilidad

Como ya sabrás, hay varios elementos que activan las alarmas de los ISPs (Internet Service Provider, o proveedor de servicios de Internet) y que pueden hacer que nuestros email vayan directamente a la bandeja de SPAM: ciertas palabras comúnmente usadas por spammers, la proporción de imagen y texto (como regla general deberías mantener un 40% de imagen y 60% de texto), el formato, el color, etc.

Desafortunadamente, los ISP no nos explican abiertamente cuáles son los elementos que activan los filtros de spam. Sin embargo, gracias al mismo trabajo que hemos realizado para averiguar qué palabras resultan conflictivas y qué proporción de texto e imagen debemos usar, hemos llegado a comprender que el uso excesivo del color rojo en los textos es otro elemento que puede comprometer nuestra entregabilidad.  

Como vimos en la infografía, el rojo es un color “fuerte”, por tanto si lo usamos en exceso dentro del texto o fondo significa que estamos tratando de llamar la atención del usuario. El mismo principio se usa para las mayúsculas, textos grandes y símbolos como la exclamación o el signo del dólar.

¿Y como afecta esto a la entregabilidad? Lo cierto es que los filtros de los ISPs están evolucionando cada vez más hacia un sistema más preciso que prioriza la interacción del destinatario del email y aprende de sus comportamientos. Si, al abrir un correo lleno de mayúsculas, puntos exclamativos, textos en rojo y muchas imágenes, el usuario lo marca como SPAM, los filtros aprenden a desviar ese tipo de mensajes.  

Seguramente a partir de ahora verás con ojos diferentes las combinaciones de color es los emails en tu bandeja de entrada. 😉

 

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