Enisa Korance

// Marketing Assistant

Hacer la limpieza general es un rollo. Lo hemos pillado. Pero igual que es importante tirar todos esos bolis rotos y clips desperdigados por tu escritorio, también lo es dar una buena limpieza a tu lista de email. La buena noticia es que, para esto, no necesitarás aspiradora.

¿Qué significa limpiar la lista de email?

Limpiar la lista de email significa eliminar los contactos antiguos o inactivos de tu base de datos. Pueden ser contactos que ya no interactúan con tus emails o antiguas direcciones inactivas, que devuelven o bloquean los emails o que se han convertido en trampas de spam.

Limpiar tu lista de email es sencillísimo. Es exactamente lo que parece: revisar tu lista de suscriptores de email y actualizarla como creas oportuno. Deshazte de los contactos antiguos y obsoletos igual que te libras de esos viejos bolis de tu escritorio.

Pero, espera un momento… Cuantos más suscriptores tengas en tu lista, mayor será tu tasa de apertura, ¿no? No exactamente. Eliminar contactos de tu lista puede asustar. Sabemos que te costó mucho conseguirlos, pero debes centrarte en desarrollar una lista de suscriptores que estén encantados con tu marca. Así podrás enseñarles todo lo que tu marca puede ofrecerles.

¿Por qué deberías limpiar tu lista de email?

Básicamente, porque puede afectar a tu entregabilidad o, lo que es lo mismo, “el número de emails que llega a la bandeja de entrada de tus suscriptores en lugar de a la carpeta de spam”. ¿Por qué debería importarte esto? Te diré por qué.

En pocas palabras: incrementar la tasa de apertura.

Los ISP (proveedores de servicios de Internet) obtienen información de tus estadísticas. A partir de tu tasa de apertura, intentan evaluar el grado de interés de tus suscriptores por los contenidos que les envías. Una tasa de apertura baja indica a los ISP que tus suscriptores no están interesados.

Debes limpiar tu lista de email para que, al ver tu tasa de apertura, los ISP no digan “esto no tiene utilidad, enviar a spam” (consejo: es más divertido si lo lees con voz de robot). Si esto ocurre, tu tasa de apertura disminuirá aún más, cada vez menos personas leerán tus emails y los ISP seguirán marcándolos como spam. Es un círculo vicioso, lo sabemos.

Al limpiar tu lista de email, te aseguras una mejor tasa de apertura, es decir, la relación entre los emails enviados y los emails abiertos. Esto no afectará al número total de suscriptores que leen tus emails; si cuatro de cada cien abren tus emails, el número seguirá siendo el mismo, aunque sean cuatro de cada cincuenta suscriptores los que los lean. Puede que el ROI potencial de esta campaña siga siendo el mismo, pero limpiar tu lista de email afectará a tu reputación entre los ISP. Y ahí está la clave.

Nadie quiere tener mala reputación. Cuanto peor sea tu reputación entre los ISP, más a menudo terminarán tus emails en la carpeta de spam. Y, al terminar tus emails en la carpeta de spam en lugar de en la bandeja de entrada, el número de suscriptores que leen tus emails disminuirá, al igual que el ROI y la interacción. Por eso, limpiar tu lista de email te ayudará a evitarlo.

Hay otra razón por la que debes limpiar tu lista (si es que todavía no te hemos convencido). Al dedicar tus esfuerzos a los suscriptores que están encantados con tu marca, en lugar de a los suscriptores que nunca interactúan, podrás entablar una mejor relación con tus clientes activos. Al centrarte en los suscriptores a los que les encantan tus emails, podrás crear contenidos adaptados a sus necesidades e intereses, lo que dará lugar a mejores niveles de conversión, e incrementarás la satisfacción de tus clientes y tus ingresos. Todo el mundo sale ganando.

¿Cuándo es necesario limpiar la lista de email?

Siempre deberías limpiar tu lista cuando recibes notificaciones de bloqueos, rebotes y spam después de enviar un email, pero puede que sigas necesitando una limpieza, incluso si tus emails llegan a la bandeja de entrada de tus suscriptores.

Básicamente, la forma más sencilla de saber si necesitas limpiar tu lista de email es echar un vistazo a tu tasa de apertura. Debes buscar un indicio de que está empezando a bajar. Si ves que disminuye a lo largo del tiempo, puede que sea hora de limpiar la lista.

Los viejos contactos pueden ser dos cosas: pueden ser suscriptores desinteresados o que ya no interactúan con tu marca. Son aquellas personas que nunca abren tus fantásticos emails y no saben lo que se pierden.

Si no son ellos, entonces pueden ser direcciones de email inválidas que devuelven tus mensajes (las PEORES). Busca estos dos tipos de suscriptores en tu lista de email y déjala como los chorros del oro. Metafóricamente, claro.

Cómo limpiar tu lista de email (sin productos de limpieza)

Vale, me has convencido. Ya sé porque debería limpiar mi lista de suscriptores y estoy listo para empezar. Pero, ¿por dónde empiezo?

No pasa nada, lo tenemos todo pensado.

Para limpiar tu lista de email, puedes usar dos métodos:

  • Eliminar los bloqueos, los rebotes y las bajas después de cada campaña de email.
  • Usar la segmentación para localizar los usuarios inactivos.

Limpiar tu lista después de cada campaña de email

Te prometemos que es más sencillo de lo que parece. Antes de enviar tu próxima campaña, echa un vistazo a tu lista de suscriptores. Desde Mailjet, accede a las estadísticas de cada campaña que has enviado y fíltralas por bajas, rebotes y spam. A partir de aquí, podrás eliminarlos de tu lista con unos cuantos clics. ¿Lo ves? Te dijimos que lo teníamos todo pensado.

Pero, ¿qué más puedes hacer para optimizar tu lista de suscriptores de email? Bueno, me alegra que me hagas esa pregunta.

Limpiar tu lista cada pocos meses

Otra opción es que segmentes tu lista en función del grado de interacción de tus suscriptores. Busca los suscriptores que no hayan abierto tus emails en un periodo de tres a seis meses y envíales un email de reactivación en plan “te echamos de menos”.

Es como contactar con un viejo amigo. Le envías un mensaje para ver si todavía tenéis algo en común y, si no responde, no te queda otra que seguir adelante y eliminarlo de tus contactos. Seamos sinceros: si no han dicho ni mu en los últimos seis meses, el mensaje está bien claro: ya no les interesa lo que les ofreces. Lo bueno es que tendrás más tiempo para centrarte en los suscriptores que sí quieren recibir tus emails.

Cinco ideas para mantener una lista de email sana

Usa una doble confirmación

Una doble confirmación, u opt-in doble, consiste en enviar un email a un cliente que se suscribe a tu lista de correo para que confirme su suscripción haciendo clic en un enlace.

Al implantar un sistema de doble confirmación, podrás evitar que entren direcciones de email falsas en tu base de datos. Con este sistema, solo los interesados en recibir tus contenidos confirmarán la suscripción y registrarás menos rebotes, bloqueos, etc. Es como un mecanismo de defensa para tener una lista más limpia y sana.

Pregunta a tus suscriptores

Puede ser difícil saber si tus suscriptores simplemente no están interesados en lo que les envías o si les gusta, pero no quieren ir más lejos. Una forma de separar estas dos audiencias es haciendo preguntas. Aquí tienes un par de ideas para hacerlo. Venga, no te cortes.

  • Puedes pedir a tus suscriptores que voten en una encuesta para saber cuánto les gustan tus contenidos o qué les gustaría ver más. Di la verdad, ¿a quién no le gusta una buena encuesta?
  • Pide opiniones sobre algo que hayas enviado, un nuevo formato que estés probando o cualquier cosa que te dé curiosidad.
  • Pide a tus contactos que configuren sus propias preferencias de comunicación directamente en el email. Puedes preguntar sobre la frecuencia de envío preferida, los temas en los que podrían estar interesados, etc.
  • Ofrece a tus suscriptores la posibilidad de solicitar fácilmente información sobre productos o funciones.

Cuando hayas enviado varios emails de este tipo, filtra los suscriptores que no hayan interactuado con tus contenidos y ¡ya tendrás limpia tu lista!

Lanza una campaña de reactivación

¿Recuerdas los emails en plan “te echamos de menos” de antes? Eso es una campaña de reactivación. Que tus suscriptores interactúen poco con tus contenidos no significa que no estén interesados en tu marca. Simplemente no están lo bastante interesados en los contenidos que ofreces. Así que antes de quitarlos de tu lista por completo, prueba a ver si puedes volver a despertar su interés. Aquí tienes algunas ideas:

  • Ofrece un regalo o un descuento (nadie puede resistirse a las cosas gratis). Pero ten cuidado, porque esta opción tiene potencial, pero lo que quieres en realidad es que tus suscriptores se interesen por los contenidos que ofreces y no recuperarlos solo por el regalo.
  • Dales una ventaja o acceso a contenidos especiales. A todos nos gusta sentirnos únicos de vez en cuando.

Otro truco es tener en cuenta el calendario. Aunque a tus suscriptores les encanten tus contenidos, hay épocas del año en las que los bombardean con emails, como en Navidad, y no quieren abrir ni uno más. Toma nota y reactiva a estos suscriptores más adelante.

Simplifica la forma de cancelar la suscripción

No es buena idea ocultar a tus clientes el enlace para cancelar la suscripción o hacer que este proceso sea complicado, largo o confuso. Si no pueden encontrar el enlace para cancelar su suscripción o no tienen tiempo, puede que te marquen como spam. Y no queremos que esto ocurra.

Sabemos que ofrecer a tus clientes una forma fácil de irse parece jugar en tu contra, pero, si les ofreces contenidos de calidad (y sabemos que lo estás haciendo), no necesitarán buscar ese famoso botón para darse de baja. Haz que valga la pena ver tus contenidos.

Nunca compres listas de email

Repite conmigo: No compraré listas de email. Estupendo. Ahora dilo rápido cinco veces.

Parece una forma rápida y fácil de construir una lista de destinatarios, pero no te dejes engañar. Es mucho mejor crear tu propia lista con suscriptores que elijan libremente recibir tus contenidos.

Las listas compradas suelen ser de mala calidad. No están adaptadas a tu marca, así que no les sacarás mucho provecho.

Además, pueden contener lo que se conoce como trampas de spam. Al enviar emails a estas direcciones inválidas, tus direcciones IP caerán en las listas negras de los ISP.

Antes de comprar una lista, recuerda todos esos emails que tanto te fastidia recibir y que mandas directos a la carpeta de correo basura. No quieres que tus emails terminen ahí, ¿verdad?

Cómo limpiar tu lista con Mailjet

Limpiar tu lista manualmente puede ser un proceso muy largo, así que lo hemos simplificado para ti. Con un par de pasos sencillos, no tardarás en tener una lista impecable.

Empieza haciendo clic en el nombre de la última campaña que enviaste. Ve bajando hasta que veas “Muéstrame los informes” y haz clic.

Después, selecciona la opción que quieras en el menú desplegable “Estado”. Céntrate principalmente en las opciones de bajas, spam, bloqueos y rebotes.

Cuando hayas seleccionado estas opciones, haz clic en el botón “Enviar a la lista” al final de la página. Cuando se abra la nueva ventana, en el menú desplegable de la izquierda, selecciona la lista de suscriptores que quieras limpiar. En el menú desplegable de la derecha, selecciona “Eliminar contactos”. Ahora respira hondo y pulsa el botón “Exportar”.

Y listo. Así te habrás librado de unos cuantos contactos.

 

Esperamos que te hayas quedado a gusto después de limpiar y organizar tu lista de suscriptores de email. Si tienes algún consejo de limpieza, tanto para las listas de email como para la oficina, compártelo con nosotros en Twitter.