Denise Chan

Denise Chan

Tengo grabada en la memoria una historia que mis padres me solían contar de niño. Yo tenía un tío que creció en un pueblo pequeño y aislado de China. Él había ahorrado durante toda su vida hasta que con 20 años estaba listo para irse a una ciudad más grande. Pero antes de hacerlo aprendió inglés de forma autodidacta, leyendo un diccionario de principio a fin. Esto me dejó marcado, ¡un diccionario no es precisamente una lectura fácil! Y, ¿cómo pudo retener toda esa información? Hoy aún me sigo preguntando si la historia es cierta…

La ley de spam inspira sentimientos similares. Es un tema bastante árido y pensar en la legislación global puede intimidar a cualquiera. Afortunadamente, en Mailjet hacemos parte del trabajo por ti. Tras una investigación extensiva, hemos resumido los puntos clave que necesitas saber para enviar emails internacionalmente.

Incluso más importante de lo que piensas…

Digamos que eres un comercio electrónico con base en Nueva York. Si ofreces envíos internacionales, puede que tengas clientes en Europa. Legalmente hablando eres responsable de cumplir con las leyes de spam en los países en los que viven tus clientes.

En caso de que no lo hayas hecho ya, tienes que empezar a recopilar y organizar información sobre la localización de tus clientes. Esto puede hacerse mediante un formulario del tipo “opt-in” o relacionando las direcciones de email con los perfiles de contacto de los clientes en el back-end.
La ley CAN-SPAM de los Estados Unidos

La ley CAN-SPAM establece reglas para todos los mensajes comerciales, no solo el email. Como dice su propio nombre, protege a los consumidores de spammers, dando a los receptores del mensaje el poder de frenar tu correspondencia con ellos. Los emisores que ignoren esta ley pueden recibir severas multas: cada email individual que viole esta ley puede pagar multas de hasta 16 000$. Por lo tanto, violar dicha ley es muy costoso, por no hablar del daño que hace a tu marca y a tu reputación de emisor.

Puntos principales:

• Incluye una dirección postal (física) y activa en cada email que envíes.
• Incluye una forma clara de darse de baja en cada email y atiende a la decisión del cliente en 10 días laborales.
• Aunque contrates a una empresa para crear o enviar tu email eres legalmente responsable del mismo.
• Evita las líneas de asunto sensacionalistas. El contenido de tu email debería ser algo muy parecido a lo que prometes en la línea de asunto.
• No uses listas de email compradas o alquiladas a terceros.

Ley Anti-Spam de Canadá (CASL)

Es una de las últimas leyes y ha estado en las noticias no hace mucho. La CASL es una enmienda de la antigua ley de spam. Es muy parecida a la ley americana (CAN-SPAM), ya que el emisor debe recibir el consentimiento del receptor. Este consentimiento puede ser implícito, si existe una relación de negocios entre ambos o expreso, si el cliente te da permiso explícito para recibir tu comunicación. Ya hablamos de esta ley en detalle el verano pasado cuando se anunció por primera vez.

Puntos principales:

• Mantén registros de las suscripciones opt-in, porque como emisor eres responsable de que haya un consentimiento.
• El consentimiento expreso no tiene un límite temporal, es válido a no ser que el receptor se dé de baja del mismo.
• El consentimiento implícito sí tiene un límite temporal, que generalmente expira dos años tras el comienzo de la relación.
• Como ocurre con la CAN-SPAM, debes asegurarte de que el nombre de tu emisor es identificable, de forma que tengas una manera clara de darle de baja en cada email.
• Para asegurar una transición sin problemas hacia esta legislación, los emisores tienen de tiempo de adaptación hasta el 1 de julio de 2015, cuando la ley entra en vigor. Antes de que llegue ese día, deberías revisar qué tipos de consentimiento tiene tu lista de contactos, si dispones de una suscripción “Opt-in” y volver a verificar las solicitudes de baja.
• No cumplir las regulaciones de la CASL, puede costar al emisor hasta 1.000.000 de dólares. Y esto es solo para el emisor individual; una empresa corporativa puede llegar a tener que pagar 10.000.000 de dólares.

Parlamento Europeo Artículo 13

Las leyes varían ligeramente de país a país, pero los requisitos de registros “opt-in” siempre se aplican. Solo se puede enviar emails a clientes que se hayan suscrito de forma “opt-in”. Pero, curiosamente, esto solo se aplica a relaciones entre negocios y clientes. En las relaciones entre negocios y negocios de la UE, puede haber correspondencia hasta que estos decidan darse de baja de la comunicación.

Para información más específica sobre la legislación de la UE, puedes explorar esta directiva.

En última instancia, las leyes de spam internacionales no son tan áridas. La mayor parte de la legislación cubre estos tres puntos: clara identificación de tu nombre de emisor, permiso de tu receptor para todo envío y provisión de una manera fácil de darse de baja. Recuerda leer estas leyes regularmente, ya que pueden cambiar si se aprueba una nueva legislación.
Si es posible aprender un lenguaje leyendo un libro de principio a final, entonces tú también puedes hacerte un experto en legislación de spam.

Si quieres un consejo legal más específico o no estás seguro de ciertos detalles, deberías buscar asesoría legal. El contenido de este artículo no debe considerarse como consejo legal.