Enisa Korance

Marketing Assistant

¿El mundo del email está lleno de términos que te suenan a chino? ¿Tu compañero te ha dicho que tenéis que cambiar vuestro widget para hacer una suscripción doble opt in y tú has asentido y sonreído, sin saber bien qué decir?

¡No te preocupes! En este Glosario de Email, te traemos un glosario de definiciones básicas del mundo del emailing para que domines los conceptos indispensables, en cualquier situación.

¿Estás intentando elegir entre una dirección de IP compartida o una dedicada? Antes de ponernos a enumerar las ventajas que presenta cada una, es importante empezar desde lo básico.

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¿Qué es una dirección IP?

Una dirección IP es un número que identifica y diferencia miles de millones de dispositivos digitales conectados a la red. En otras palabras, una IP es como un carnet de identidad en internet: todo dispositivo que se conecta a internet tiene uno.

En el mundo del emailing, la reputación como remitente depende de la reputación de la dirección IP, compartida o dedicada, utilizada por los servidores por los que se transmiten los emails.

La reputación de esta dirección IP es calculada por los diferentes actores involucrados en el emailing (esencialmente, los proveedores de servicios por Internet y los webmails, pero también los servicios de envío de emails como Mailjet o las asociaciones de lucha contra el spam), a partir de las estadísticas de envío de los remitentes durante un periodo de tiempo concreto. Por un lado, las tasas de apertura y de clics, pero también las tasas de error, de correos marcados como spam, de bajas… Todos estos datos son tenidos en cuenta.

Junto a esto, también es esencial respetar las mejores prácticas del envío de email, para mantener la reputación de la dirección IP que se utiliza.

¿Qué es una IP compartida?

Por otro lado, el objetivo detrás de una IP compartida es que sea utilizada por varios usuarios, algo que ayudará a aquellos que realicen envíos de menor volumen o más esporádicos, incapaces de mantener una reputación de remitente adecuada por sí solos en una IP dedicada.

El uso de una IP compartida requiere de potentes servidores comunes, que tengan la capacidad de gestionar varias combinaciones de datos diferentes, lo que posibilita que sean utilizados por muchas personas diferentes, a través de diferentes cuentas, como un servidor de envío tradicional.

Cada usuario de ese servidor compartido puede enviar sus correos electrónicos sin que esto impacte en los envíos de los demás. Sin embargo, todos estos usuarios compartirán la IP de expedición y, por tanto, la misma reputación de remitente

¿Qué es una IP dedicada?

Una dirección IP dedicada es usada de forma exclusiva por un solo remitente. En la gran mayoría de los casos (y siempre, con Mailjet) no ha sido utilizada anteriormente, por lo que su reputación de base es totalmente neutra. Los proveedores de servicios de Internet y los webmails no han recibido jamás un mensaje proveniente de esa dirección IP.

Por tanto, es el remitente el que debe asegurarse de estar cumpliendo con las mejores prácticas del emailing, para así lograr una buena reputación. Es su responsabilidad que las estadísticas de envío sean las mejores posibles para ser reconocidos de forma positiva por los actores que participan en el proceso de envío de correos electrónicos. Para ello, se deberá llevar a cabo un periodo de calentamiento (o warm up, en inglés) de la dirección IP dedicada durante unas semanas, para poder ser reconocido como un remitente legítimo.

Fuente: blog.hostdime.com

Ventajas de las IPs compartidas y dedicadas

La elección del tipo de IP depende mucho de tu actividad como remitente. De hecho, lo que para algunos son ventajas, para otros pueden ser inconvenientes.

Por ejemplo, si bien con la IP dedicada tienes un mayor control de la reputación, un remitente con una frecuencia o volumen variable de envíos puede verse perjudicado por el uso de este tipo de IP.

Ventajas de la IP compartida

Sin embargo, las IPs dedicadas no son la solución adecuada para todo el mundo. Una IP compartida puede ser la opción adecuada para tus envíos. Estas son sus ventajas:

  1. Precio
  2. Mantenimiento
  3. Calentamiento de la IP

Te explicamos en qué consisten.

1. Precio

Puesto que las IPs compartidas utilizan servidores comunes, el primer beneficio que se presenta es económico. Al ser una infraestructura compleja de poner en marcha y costosa, el uso de servidores compartidos resulta más asequible que optar por servidores de uso individual.

2. Mantenimiento

Generalmente, la puesta en marcha y el mantenimiento técnico de los servidores compartidos están asegurados por la plataforma que presta el servicio y que pone a nuestra disposición el servidor.

Por ello, no tenemos porque preocuparnos por las relaciones entre los diferentes actores del emailing, unas relaciones que es indispensable cuidar para comprender las especificaciones técnicas propias de cada uno de estos actores y asegurarse una entregabilidad óptima en nuestros correos electrónicos.

3. Calentamiento de la IP

Al iniciar los envíos con una IP compartida, nos beneficiamos de una reputación de remitente ya establecida por los envíos de los demás usuarios que también utilizan esta IP. Por ello, no es necesario pasar por el proceso de pre-calentamiento, o warm up, que sí es necesario al realizar envíos con una IP dedicada.

Este proceso, imprescindibles para IPs nuevas, implica el aumento gradual de envíos durante un periodo determinado de tiempo, hasta alcanzar nuestro volumen deseado, para evitar activar las alarmas del spam. Por el contrario, si usamos IPs compartidas, podemos enviar el volumen de correos electrónicos que necesitemos desde el primer momento.

Ventajas de la IP dedicada

Entre los principales motivos para decantarse por una IP dedicada encontramos:

  1. Control de la reputación
  2. Escalabilidad
  3. Separación por tipo de email

Te los explicamos de forma más detallada.

1. Control de la reputación

Las direcciones IP dedicadas nos permiten tener un control sobre nuestra reputación como remitentes, puesto que esta no se ve afectada por el comportamiento de los otros usuarios, sino que dependerá exclusivamente de la calidad de nuestras prácticas de emailing.

Además, con una dirección IP dedicada podremos ser mejor identificados por los proveedores de servicios por Internet y los webmails, lo que a su vez nos permitirá disfrutar de una mejor entregabilidad en nuestros correos electrónicos.

Si quieres aprender más sobre cómo cuidar tu reputación IP para asegurarte la mejor entregabilidad, descárgate nuestra guía.

Guía de Principios Básicos de la Entregabilidad

2. Escalabilidad

Cuando utilizas una dirección de IP compartida los recursos técnicos asignados a su correcto funcionamiento son también compartidos y puede ocurrir que el rendimiento de los envíos se vean afectados negativamente por un influjo masivo de información.

Por tanto, una IP dedicada nos ofrece un servicio flexible y escalable, que puede lidiar con grandes volúmenes de envíos sin ser afectado o ralentizado por los flujos de emails de otros usuarios.

3. Separación por tipo de email

Si enviamos tanto emails de marketing como transaccionales, podemos optar por designar una dirección IP dedicada para cada uno de estos tipos de mensajes. En el caso de que, por uno u otro motivo, nuestras campañas de marketing no estén teniendo el éxito que esperábamos, siempre podremos contar con nuestra segunda dirección IP dedicada para asegurarnos una buena entregabilidad en nuestros emails transaccionales.

IP compartida IP dedicada
Precio más barato Mayor control de la reputación
Sin necesidad de mantenimiento Escalabilidad
Sin necesidad de calentar la IP Posibilidad de separar distintos tipos de email

¿Qué tipo de IP elegir?

A la hora de decidirse por una IP compartida o dedicada, es imprescindible evaluar el uso que vamos a hacer de ella. Elementos como el volumen de envío, la frecuencia y la calidad de la lista son indispensables a la hora de escoger.

Las IPs dedicadas son la opción adecuada para remitentes de grandes volúmenes de email, que envíen sus correos con una frecuencia estable, a una lista limpia que produzca unas buenas estadísticas de envío.

Su reputación estará solamente en nuestra mano, por lo que deberemos asegurarnos de enviar grandes cantidades de email, de forma frecuente, a una lista sana para que nuestra reputación sea buena y nuestra entregabilidad óptima.

Las IPs compartidas son la opción perfecta para remitentes con volúmenes más pequeños, o que envíen sus emails de forma menos constante. Así, nos beneficiaremos de la actividad de otros remitentes para ir construyendo y manteniendo la reputación de la IP, algo que no podríamos hacer por nuestra cuenta.

Las direcciones IP en Mailjet

En Mailjet, vigilamos con mucha atención nuestros servidores comunes para mantener la buena reputación de nuestras direcciones IP compartidas y ofrecer a todos nuestros usuarios una entregabilidad óptima. Aquellos que hagan del emailing una actividad algo más reducida u ocasional encontrarán en estas IPs su socio perfecto para el envío de sus emails.

Aun así, también ofrecemos la posibilidad de utilizar una dirección IP dedicada para poder controlar de forma más precisa la reputación de remitente de todos aquellos clientes suscritos a un plan de 150.000 emails al mes o más.

Si estás pensando en enviar un gran volumen de emails, tan solo tienes que ponerte en contacto con nuestro equipo de Soporte para solicitarla. Es gratis. 😉

Pero recuerda: independientemente de que vayas a decantarte por una IP compartida o una IP dedicada, es importante saber cómo cuidar nuestra reputación IP, para asegurarnos la mejor entregabilidad en nuestros envíos.

 

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