Alexandre Zibrick

// Especialista en Entregabilidad en Mailgun

El correo basura está presente en todas partes. En todas.

Puede que te hayas dado cuenta mirando tu bandeja de entrada, pero en realidad solo recibes una mínima parte de todos los mensajes que se envían cada día. Los proveedores de servicios de correo electrónico se enfrentan a una cantidad enorme de spam, o lo que es peor, de mensajes fraudulentos o que promueven el phishing. Tal es dicha proporción que los proveedores necesitan filtros de correo no deseado capaces de identificar estos mensajes antes de que lleguen a tu bandeja de entrada.

Como destinatario, es una estupenda noticia. Pero como remitente, puede ser frustrante navegar por el complejo mundo de la entregabilidad del correo electrónico tratando de entender qué es lo que estos proveedores están controlando realmente… y por qué nuestros emails acaban en la bandeja de spam.

Entonces, ¿cómo afrontan los proveedores el filtrado de spam y en qué te afecta a ti?

¿Por qué los proveedores de correo utilizan filtros de spam?

Todos los días, solo Gmail bloquea más de cien millones de emails de phishing que intentan extraer información o robar dinero a sus usuarios. El Centro de reputación de Talos (Talos IP & Domain Reputation Center) proporciona informes mensuales sobre la cantidad diaria de correo basura detectada en todo el mundo, y los resultados no revelan nada bueno:

Diagrama de un filtro de spam en inbox

Independientemente del volumen real de emails de tipo phishing o spam que reciban los proveedores, lo que es innegable es su responsabilidad de proteger a sus usuarios de cualquier comunicación no deseada (o perjudicial). Ningún usuario quiere recibir un correo que pueda hacerse con su dinero o sacarle información, y a nadie le gusta recibir mensajes no deseados.

Gmail ha afirmado que impide que el 99,9 % del spam, el phishing y el malware llegue a sus bandejas de entrada. Visto así, seguro que prefieres que tus mensajes pertenezcan a ese pequeño porcentaje restante.

Las cifras de Gmail lo muestran claramente: debe de ser bastante difícil para cualquier proveedor de servicio de correo electrónico determinar qué correos son los «buenos» entre todos los que reciben a diario.

Aun así, no cabe duda de que a los proveedores de servicios de correo electrónico les interesa velar por la seguridad de sus usuarios ante cualquier forma de spam o abuso. De lo contrario, no tardarían en ver cómo sus clientes se pasan a la competencia.

Ahora ya sabes por qué los proveedores de correo actúan del modo en que actúan, pero ¿cómo te afecta a ti?

Qué esperan de ti los proveedores de servicios de correo electrónico

Probablemente pienses que todo lo anterior no va contigo. No eres spammer, ni mucho menos te dedicas a estafar clientes. Te limitas a enviar correos electrónicos a tus clientes o suscriptores y, lo que es más importante, generas valor con tus comunicaciones. En el fondo sabes que es justo que los proveedores los acepten para que lleguen a su destino: la bandeja de entrada. Ni más ni menos.

Sin embargo, no se te puede olvidar la cantidad de emails que los proveedores de servicios de correo electrónico reciben a diario, ni cómo repercute esto en la entregabilidad. ¿No crees que ven cómo un número ingente de correos basura trata de colarse en las bandejas de entrada de sus usuarios? Claro que sí. ¿Tienen que saber cómo frenar parte de esos mensajes para así proteger a sus clientes? De nuevo, la respuesta es sí.

Así pues, ¿cómo pueden determinar si tus correos electrónicos promueven actividades ilegítimas como el spam o el phishing ante tal marea de mensajes? ¿Qué podemos hacer para ayudarles a que pongan tus correos en la bandeja de entrada y de ese modo evitar la carpeta de spam?

Busca una respuesta positiva por parte de los usuarios

Hay muchos factores en juego cuando se trata de la entregabilidad del correo electrónico. Y si hay uno que debemos destacar por encima del resto es la reacción de tu público a tus comunicaciones.

Para que lo entiendas: tus destinatarios han aceptado, de forma clara y explícita, recibir tus correos electrónicos; tú les envías mensajes que consideran valiosos, de modo que una gran parte de tus usuarios interactuará con ellos, es decir, los abrirá o hará clic. Por tanto, estás mandando una señal muy clara a los proveedores de correo: tus destinatarios valoran tus emails.

Visto así, no tendría mucho sentido que estos mismos proveedores enviaran tus correos a la bandeja de spam, o que trataran de impedir que llegaran a tu público.

Pues bien, ahora echemos un vistazo a la misma situación, pero sustituyéndolos por correos no deseados. Tu audiencia los recibe y no considera que son lo suficientemente valiosos como para abrirlos, o peor aún, los marcan como spam si no recuerdan haber aceptado recibirlos en su día.

Basta que un buen número de personas lo hagan para poner en alerta a los proveedores de correo, pues les estás diciendo que tus mensajes no generan el valor suficiente. A partir de ahí, los servicios de correo tratarán de impedir que tus emails lleguen a tu público, bien clasificándolos como spam o rechazándolos por completo, en un intento de proteger a sus usuarios.

La moraleja es sencilla: simplifícales la tarea a los proveedores de servicios de correo electrónico. Envía contenido deseado y valioso a tus suscriptores y disfrutarás de una bandeja de entrada activa.

Además de crear contenido útil, hay muchas otras maneras de mejorar la interacción: implementar el doble opt-in, segmentar tu público, utilizar botones claros para darse de baja, etc.

Súmate a la autenticación

Si hay algo en lo que casi toda la industria del correo electrónico coincide es en que la autentificación es necesaria.

La autenticación del correo electrónico es la forma de confirmar a los proveedores de servicios de correo electrónico que eres quien dices ser, y que tus mensajes no han sido manipulados en su viaje hacia los buzones de sus destinatarios. Ante todo, hoy en día es una cuestión de educación. Aparte de que no tardarás mucho en configurar los registros SPF y DKIM, demostrarás conocer de primera mano las buenas prácticas de correo electrónico y, lo que es más importante, harás que el tráfico de tu correo electrónico sea más fiable.

Por último, autenticar tus emails de forma adecuada te hará más fácil añadir una política DMARC a tu dominio de remitente, y quizás, incluso un registro BIMI.

Sé constante y sistemático

Aunque este aspecto no es tan evidente, es de suma importancia a la hora de entender el tráfico de correo electrónico que reciben los proveedores cada día. Ya hemos visto que tienen que hacer mucho trabajo para hacer frente a los mensajes de spam y correos perjudiciales, y para garantizar la seguridad de los envíos. Resulta que parte de esa dura tarea incluye tus mensajes. ¿Bandeja de entrada o carpeta de spam? Si quieres facilitarles la vida a los filtros de spam, envía correos con la misma periodicidad.

No importa si envías cada día, cada semana, o dos veces al mes. Estos envíos son predecibles desde el punto de vista de los proveedores de servicios de Internet. «Mira, han enviado esas últimas cuatro campañas una vez por semana durante el último mes. La quinta llegará la semana que viene».

También tendrán en cuenta los volúmenes que se envían cada vez, de manera que si envías una newsletter semanal a 50 000 contactos, a los proveedores no les importará demasiado que tu lista suba a 55 000 suscriptores una semana. Pero ¿qué ocurre si has estado enviando a 50 000 contactos durante los últimos seis meses y, de repente, aumentas tu alcance a un millón de suscriptores? Digamos que les va a parecer un poco sospechoso. Por eso tienes que preguntarte si tus patrones de envío funcionan o podrían funcionar con tus destinatarios.

Recuerda que cuanto más predecible seas al enviar tus campañas, más fácil les será a los filtros de spam de los proveedores de correo ajustarse correctamente a tu tráfico.

Mantén tus listas de contactos al día

Esta es una de las prácticas recomendadas en el pasado que siguen vigentes hoy en día. No envíes emails a direcciones no válidas. Así de fácil.

De nuevo, adopta el punto de vista del destinatario. Los proveedores de servicios de correo electrónico tienen mucho trabajo procesando todo el tráfico entrante. Si te dedicas a llenar tus listas de direcciones no válidas, estarás creando «ruido», es decir, obligando al proveedor a aceptar nuestras conexiones al servidor para justo después rechazarlas, pues el correo no puede entregarse a una dirección falsa. Limpia tus listas antes de enviar y evitarás fácilmente esta situación.

Recurre a software de verificación de emails, o simplemente añade un proceso de doble opt-in a tu flujo de boletines, y evitarás que tus listas atraigan direcciones no válidas.

En resumen

Ahora ya lo sabes: hay muchos factores que conviene tener en cuenta a la hora de estimar la entregabilidad del correo electrónico. Nos encantaría tener una respuesta rápida a la pregunta favorita de todos, «¿Cómo me aseguro de que mis emails legítimos no acaben en la carpeta de spam?«, pero lo cierto es que la entregabilidad es un asunto muy complejo. Por suerte, estos consejos te permitirán entender qué les importa de verdad a los proveedores de servicios de correo electrónico y te ayudarán a seguir en el camino correcto.

Actúa de manera inteligente cuando se trate de tu tráfico, teniendo en cuenta siempre qué es lo que quiere la otra parte, es decir, tu público y los proveedores de correo de tus suscriptores. Piensa en qué esperan de ti y no en lo que tú esperas de ellos. Y al igual que ocurre con las personas, si les gustas, es probable que se alegren de recibir tus emails. Ante todo, busca la forma en que todos salgáis ganando.

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