Enisa Korance

Enisa Korance

Marketing Assistant

Imagina que te pasas todo el día trabajando duro para crear una newsletter de calidad, con un contenido original y un diseño cuidado, para que, al final, se pierda en la carpeta de Correo No Deseado de tus contactos. No tiene ninguna gracia, ¿verdad?

Que un correo sea filtrado como spam es una pesadilla recurrente para muchos, sobre todo si creemos que lo estamos haciendo todo bien. Parece el crimen perfecto.

Tal vez sea el momento de sacar al Sherlock Holmes que llevas dentro y empezar a investigar cuáles son esos elementos que te están penalizando. Sí, porque a veces averiguar el porqué tus emails acaban en la bandeja de spam es un poco como resolver un asesinato con muchos sospechosos y ningún arma del crimen: casi imposible. No te preocupes, ¡qué he dicho casi!

En Mailjet, no hay nada que nos guste más que un buen misterio, así que nos hemos propuesto ayudarte a averiguar cómo evitar ser marcado como spam.

Es hora de jugar al Cluedo. 🕵

 

Investigar el porqué tus emails llegan a la bandeja de spam

 

Consejos para evitar la bandeja de spam

El primer concepto que debes entender es que los ISPs (Internet Service Provider, o proveedores de servicios de Internet) se basan en el comportamiento del usuario para decidir si tu email merece ir a la bandeja de entrada o no.

Es decir, si los contactos abren e interaccionan con tus correos, los ISPs aprenderán que se trata de correos deseados y legítimos. De lo contrario, llegarán a la conclusión de que sus clientes no tienen interés en esos contenidos y los limitarán, para ofrecerles una mejor experiencia al usuario.

 

¿Quieres saber cómo mejorar tu entregabilidad? Descárgate la guía: 

Guía entregabilidad

 

1. Recupera el interés de tus contactos

Como hemos dicho, en la mayoría de los casos, el motivo principal por el que uno acaba en la bandeja de Correo No Deseado es porque a sus lectores no les terminan de convencer sus contenidos. En algunos casos son buena gente y eliminan tus emails sin abrirlos… Otras veces, son crueles y, encima, te marcan como spam.

¡Horror! ¿Cómo han podido hacerte esto? La verdad es que duele, pero las razones para que esto pase pueden ser varias.

Tus emails no son relevantes

Imagina que decides apuntarte a una newsletter de ofertas de vuelos low cost y de repente empiezas a recibir emails sobre ofertas de hoteles, alquiler de coches, maletas, mochilas…. Llega un momento en que piensas: ¡Yo no me he apuntado a esto! Y tienes razon.

Es importante no dejarse llevar y enviar correos que la gente quiera recibir, de lo contrario dejarán de abrir tus correos, los eliminarán o los marcarán como spam; todos elementos que comprometen tu entregabilidad.

Utilizas un lenguaje demasiado comercial

Seamos sinceros, nadie quiere ver constantemente publicidad en su bandeja de entrada. Es como tener en la puerta de casa un vendedor ambulante día sí, día también: al final haces de todo para que no se entere de que estás en casa.

No incluyes enlace para cancelar la suscripción

Si a un usuario ya no le interesan tus emails, encontrará una forma u otra de dejar de recibirlos y es mucho mejor que sea dándose de baja que mandándote a la bandeja de spam: de la segunda es muuuy difícil volver.

Tu frecuencia de envío no es la correcta

En los emails, como en las relaciones sentimentales, hay que hacerse desear un poco y no siempre funciona eso de dar la lata. En ocasiones, enviar demasiados emails acaba cansando y condenándote a la bandeja de spam.

Sin embargo, enviar con muy poca frecuencia o de manera discontinua puede hacer que tus contactos se olviden de ti y, cuando les lleguen tus emails, te confundan con un Correo No Deseado.

 

2. Mantén la reputación de tu IP bajo control

¿Conoces la reputación de tu IP? Si no tienes un volumen de envíos grande, seguramente usarás una IP compartida. Si envías con Mailjet desde una IP compartida, no tienes nada de qué preocuparte. Tenemos controles rigurosos para cuidar la reputación de estas direcciones IP y ayudarte a llegar a la bandeja de entrada de tus contactos.

Por otro lado, si utilizas una IP dedicada debes seguir las mejores prácticas para asegurarte una buena reputación IP y para que los proveedores de email confíen en ti. Por ejemplo, es recomendable utilizar siempre el opt in doble, para asegurarte de que tus nuevos suscriptores están realmente interesados en recibir tus email, o controlar tus métricas con frecuencia para detectar con tiempo cualquier anomalía.

Por suerte, la mayoría de los proveedores de email te permiten hacer un seguimiento de la reputación de tu IP directamente desde tu panel de control, aunque también hay muchas herramientas (como Sender Score, AOL Reputation o Talos Intelligence) que pueden ayudarte a mantener bajo control tu reputación.

 

3. Usa una dirección de email con dominio propio

Si sigues utilizando una cuenta de correo genérica de Gmail, Hotmail o algún otro proveedor gratuito es muy probable que los ISPs marquen tus correos como No Deseados. Las cuentas genéricas vienen genial para tu correo personal, pero no para gestionar un negocio.

¿Te fiarías si alguien te contactara a través de unatienda@email.com? Suena raro, ¿verdad? Pues eso mismo piensan los ISPs al respecto, por eso deberías enviar emails de marketing (y transaccionales) utilizando una dirección de dominio propio. De este modo, transmitirás más confianza y profesionalidad a tus suscriptores y, a la vez, evitarás ser marcados como spam.

 

4. Apuesta por las listas de contactos de calidad

Ya sabemos que no hace falta que volvamos a recordarte que nunca (¡NUNCA!) deberías comprar una lista de email, ya no solo porque sea ilegal, sino porque es un ataque a mano armada contra tu entregabilidad. Pero aquí no acaba todo.

No importa lo útil que sea el contenido de nuestras newsletter: siempre habrá gente que decida darse de baja o que simplemente ya no use ese correo electrónico. De una forma u otra, los emails que les envías se quedan sin abrir y eso afecta negativamente a tu entregabilidad.

Sabemos lo que cuesta ampliar una lista de contactos, pero en este caso la calidad es más importante que la cantidad, así que no tengas miedo y elimina las direcciones de correo inactivas de tus listas. Puedes enviarles una campaña de reactivación para comprobar si aún tienen interés en tus contenidos antes de decirles adiós para siempre, pero si no responden te tocará aceptar que ha llegado el momento…

Una vez quitados esos contactos, verás como tu tasa de apertura crecerá y también tus probabilidades de llegar a la bandeja de entrada.

 

5. Evita los acortadores de URL o el abuso de imágenes

En el mundo del marketing estamos acostumbrados a utilizar acortadores de URL como Bitly o el mismo acortador de Google, sin embargo hasta las cosas bonitas tienen su lado oscuro.

A diferencia de las redes sociales o páginas web, en el emailing las URLs acortadas activan todas las señales de alarmas, ya que suelen ser utilizadas por los spammers para ocultar la verdadera página de destino de un enlace.

Algo parecido ocurre con el envío de emails que son simplemente imágenes: esta también es una práctica usada por los spammers para esconder información y que no pueda ser leída por los ISPs.

 

Senales de alarma que hacen que tus emails sean marcados como spam

 

6. Ten cuidado con las palabras engañosas

En el mundo de los emails hay ciertas palabras que es mejor evitar si no quieres ser confundido por un spammer.

En realidad, son palabras normales y corrientes, como “factura”, “urgente”, “lotería”, pero que con frecuencia se usan de forma engañosa, para animar a los usuarios a abrir unos emails que luego no cumplen con lo que prometen. Por ello, suelen ser marcados como spam o reciben muy poca interacción por parte de los contactos, lo que acaba condenándolos a la carpeta de Correo No Deseado.

Sea como sea, recuerda que el hecho de ser marcado como spam no solo significa que para ese usuario ya no existes (que ya de por si no es nada bonito), sino que puede tener consecuencias bastante graves si es un patrón que se repite a menudo.

 

¿Te han resultado útiles estos consejos? Ahora no te queda que ponerlos en práctica y no olvides compartir los resultados con nosotros en Twitter.