Beatriz Redondo Tejedor

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Uno de los términos más utilizados dentro en el mundo de la ciberseguridad es el de blacklist o lista negra, en español. Sin embargo, a pesar de que las blacklist o listas negras son una de las mayores amenazas a las que hacen frente los profesionales del email marketing, muy pocas personas saben realmente lo que son y cómo pueden afectar a su entregabilidad y al envío de correos electrónicos en general.

¿Qué es una lista negra o blacklist?

Las listas negras o blacklists son un compendio de direcciones IP que han sido identificadas por proveedores de servicios por Internet (Internet Service Providers o ISPs, por sus siglas en inglés) como responsables del envío de correo basura.

En otras palabras, si una dirección IP forma parte de la lista negra de un ISP, quiere decir que ese ISP ha marcado al remitente como un spammer. Parece sencillo entender, por tanto, ¿por qué caer en una lista negra es una de las mayores pesadillas de un profesional del marketing?

No sólo una dirección IP puede formar parte de una lista negra, sino que también pueden hacerlo los nombres de dominio. Esto quiere decir que, aunque enviemos nuestros correos electrónicos desde una IP diferente, nuestros correos pueden seguir siendo recogidos por estas blacklists, que impedirán que nuestros mensajes lleguen a su destino.

¿Por qué está mi dirección IP o mi nombre de dominio en una blacklist?

Existen varios motivos por los que nuestra dirección IP o el nombre de nuestro dominio puede acabar en una lista negra.

Envío de emails no deseados

En primer lugar se encuentra la opción más obvia: que estemos mandando correo basura a nuestros contactos. Si muchos de nuestros contactos marcan nuestros mensajes como spam, el ISP se percatará y corremos el riesgo de caer en una blacklist.

En algunas ocasiones, no se trata de que el contenido de nuestros mensajes sea directamente correo basura (aunque ciertas palabras pueden activar las alarmas del spam), sino que estamos enviándole los emails a gente que no tiene el más mínimo interés en recibirlos, por ejemplo, porque hayamos comprado una lista de contactos. Esto puede llevarles a marcarnos como remitentes fraudulentos y poner en jaque nuestra entregabilidad.

Víctimas del phishing

Otro de los motivos por lo que podemos acabar en una lista negra es porque hayamos sido víctimas de lo que se conoce como phishing o suplantación de identidad. En ocasiones, nuestras cuentas de correo electrónico pueden ser hackeadas y usadas para enviar correo basura sin que nosotros nos demos cuenta. Por eso, si tenemos la sospecha de que se están mandando mensajes en nuestro nombre, es conveniente que limpiemos nuestros equipos del malware que puede estar tomando control de nuestra cuenta.

Email de Phishing de Paypal

IP marcada por error

También hay ocasiones en las que nuestra dirección IP cae en una blacklist porque se encuentra en las cercanías de otras que de hecho sí envían spam. En ciertas ocasiones, no sólo la dirección IP responsable es incluida en la lista negra, sino que el cerco se extiende a múltiples direcciones IPs similares. Otras veces, nuestra dirección IP está en una base de datos de una blacklist puesto que el usuario anterior de esa IP hizo un uso fraudulento de ella.

Cambios en las normas de spam

Sin embargo, en ocasiones nuestra caída en una lista negra se debe a factores fuera de nuestro control, como un cambio en las políticas de spam o en los algoritmos de seguridad de los ISPs. En estos casos, incluso los remitentes más cuidadosos pueden acabar viéndose afectados, por lo que es importante seguir los consejos que te proponemos para mantener tu correo a salvo.

¿Cómo puedo saber si estoy en una lista negra?

Si tenemos sospechas de que nuestro correo electrónico no está llegando a buen puerto, lo primero que debemos hacer es comprobar que nuestra dirección IP y nuestro nombre de dominio no se encuentran en una lista negra.

Existen numerosas blacklists, aunque la mayoría de los ISPs utilizan las listas más grandes y de mayor reputación. Para comprobar si formamos parte de alguna de ellas, podemos usar páginas como MultiRBL.valli, en las que, con tan solo introducir nuestra dirección IP o nombre de dominio, podremos ver su estado en un gran número de listas negras.

Comprobación de presencia en Blacklist

¿Qué puedo hacer si estoy en una blacklist?

Si efectivamente nuestros datos forman parte de alguno de una lista negra, tendremos que ponernos en contacto con los administradores de las diferentes listas para solicitar que nos borren. Esto no siempre es fácil, por lo que, cuando se trata de las blacklist, siempre es mejor prevenir que curar.

Si nuestra IP ha sido incluida en una lista negra, no vale con contratar los servicios de un ESP (del inglés, email service provider, proveedor de servicios de correo electrónico) como Mailjet para que se haga cargo del envío de nuestros mensajes. Cada vez que un ISP identifique nuestro nombre de dominio en un email, lo bloqueará, lo que puede acabar afectando a la dirección IP utilizada por Mailjet, cuya dirección puede acabar también en la lista negra.

¿Cómo puede ayudar Mailjet?

Para evitar estos problemas de entregabilidad y ayudar a nuestros clientes, en Mailjet tenemos una Política de Envíos detallada que se encarga de prevenir este tipo de situaciones. Además, nuestro equipo de expertos en Entregabilidad trabajan a diario para gestionar la reputación y los envíos de nuestros clientes e IPs compartidas.

En Mailet, mantenemos una relación muy cercana con los ISPs, que nos permiten gestionar y prevenir problemas como este, que pueden afectar a la estrategia de emailing de nuestros clientes. Eso nos permite ofrecer a nuestros usuarios una entregabilidad y un soporte de primera. Descubre todo lo que podemos hacer por ti creando una cuenta Mailjet ahora.

¿Has tenido una mala experiencia con las blacklist? ¿Has sido alguna vez víctima de phishing? ¡Cuéntanoslo o haznos llegar tus dudas en Twitter!