¿Qué es el encabezado de un email?

¿El mundo del email está lleno de términos que te suenan a chino? ¿Tu compañero te ha dicho que tenéis que cambiar vuestro widget para hacer una suscripción doble opt in y tú has asentido y sonreído, sin saber bien qué decir?

¡No te preocupes! En este Glosario de Email, te traemos un glosario de definiciones básicas del mundo del emailing para que domines los conceptos indispensables, en cualquier situación.

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Si estás preguntándote si el encabezado es lo mismo que el encabezado de una carta, o no tienes muy claro si es eso a lo que otros llaman “línea de asunto”, estás en el sitio correcto.

En este post, vamos a contarte cuáles son las diferentes partes de un email, qué es el encabezado, cómo encontrarlo, qué tipo de información incluye y por qué es tan importante.

 

Lo que el encabezado del email NO es

Antes de empezar a hablar del encabezado de un email en profundidad, queremos dejar dos cosas claras desde el principio, para evitar confusiones y quebraderos de cabeza (imaginamos que con los de tu día a día tendrás suficiente).

  1. El encabezado de email NO es lo mismo que la línea de asunto, que es el título que le damos al email y que figura en la bandeja de entrada junto con el nombre de remitente.

línea de asunto de email

Si lo que estás buscando es crear líneas de asunto tan monas como esta, mejor pásate por nuestro post “Cómo crear la línea de asunto perfecta”.

  1. El encabezado de email TAMPOCO es ese par de frases elegantes que pones después del “Estimado…” y que sueles usar para presentarte y pelotear a tu destinatario. Si a eso quieres llamarlo encabezado, la forma más correcta de hacerlo sería decir que es el encabezado del mensaje (ahora verás porqué).

Una vez aclaradas esas dos dudas, las más comunes, vamos a ahondar en lo que SÍ es el encabezado del email, desde un punto de vista un poco más técnico. Pero para ello, primero, tenemos que conocer las diferentes partes que lo componen.

 

¿Cuáles son las partes de un email?

¿Alguna vez te has parado a pensar en las partes que componen un email?

Seguro que si te preguntamos por las partes que componen una carta, lo tienes claro: el mensaje, el papel en el que está escrito, el sobre que lo contiene, la dirección… Pero, ¿qué hay del email? Pues el email tiene partes también, aunque sean un poquito menos evidentes.

Tres elementos principales constituyen el correo electrónico tal y como lo conocemos:

  1. Cuerpo,
  2. Sobre o envelope,
  3. Encabezado o email header.

Cuerpo

El cuerpo es la parte más conocida y la más visible del email. El cuerpo es, en esencia, el contenido mismo del mensaje que llega a nuestra bandeja de entrada.

A veces, ese cuerpo puede ser solo un par de frases y otras veces, puede ser un precioso diseño interactivo para que escojas una bufanda monísima para la próxima temporada otoño-invierno.

Cuerpo de email

Sobre o envelope

El sobre o envelope (en inglés) es una serie de parámetros que el programa de envío de emails y el servidor saliente usan para comunicarse entre sí, en el que el primero transmite al segundo la dirección del emisor y la del receptor.

Ni el emisor ni el receptor ven esa información que compone el sobre, puesto que es creado después de que se haya hecho clic en “enviar” y que desaparece antes de que el mensaje aterrice en la bandeja de entrada del receptor.

Encabezado o email header

Por último, nos encontramos con el encabezado del email (también denominado email header en inglés). Tanto el emisor como el receptor pueden acceder al encabezado de un email, aunque no siempre está disponible a primera vista.

El encabezado del correo electrónico es el portador de una gran cantidad de información interesante relativa al mensaje y el remitente.

Vamos a ver en detalle cómo encontrarlo y la información que esconde.

 

¿Qué es el encabezado de un email o email header?

Como su propio nombre indica, el encabezado de un email se sitúa en la parte superior del mensaje (impresionante, lo sabemos…).

En este elemento podemos encontrar, entre otros, las direcciones del emisor y del receptor, las referencias de los diferentes servidores por los que el correo electrónico ha pasado, la fecha de envío, el asunto del email…

 

¿Cómo ver el encabezado del email?

Sí, encontrar el encabezado del email puede ser una tarea un poco compleja si no sabemos lo que estamos buscando (o si nos llevamos regular con nuestra bandeja de entrada).

Para poder acceder a este elemento del mensaje, basta con acceder a la versión de texto del mensaje.

En Gmail, por ejemplo, basta con hacer clic en el menú desplegable que tenemos en la parte superior derecha del mensaje, y seleccionar “Mostrar original”, tal y como indica la imagen.

Mostrar encabezado de email

Al hacer clic en “Mostrar original”, nos aparecerá una pantalla llena de texto, como la que vemos debajo.

Encabezado de email

Reconocer el encabezado o email header a primera vista no es fácil. En la imagen superior, el email header o encabezado del email es todo aquello que se encuentra en el cuadro rojo. Por otro lado el cuerpo del mensaje se encuentra dentro del cuadro verde.

El contraste es evidente y explica bien por qué el encabezado del mensaje es un aspecto esencial y lleno de información interesante.

¿Qué información podemos encontrar en el encabezado de un email?

¿Cuántas cosas podemos aprender de un email solo con su encabezado?

Seguro que, ahora que ya has visto la relación entre encabezado y mensaje en la imagen de arriba, lo primero que piensas es “¡Mucho!”. Pues sí, mucho… y también de su remitente.

El encabezado del email o email header no siempre contienen la misma información, aunque hay ciertos elementos que no faltan nunca.

Algunos de los datos que siempre están presentes son:

  • From:” hace referencia a la procedencia del email, es decir, al nombre y la dirección de correo del emisor.
  • To:” aporta información sobre el destinatario del email, o sea, el nombre y la dirección de correo del destinatario. En el caso de que haya más de un destinatario, la información de todos ellos aparecerá, una detrás de otra, en esta sección.
  • Date:”, fecha en inglés, hace referencia al día y la hora en la que se envió el email.

Entre el resto de información, también podemos encontrar los siguientes apartados:

  • Subject:” indica el asunto utilizado en el mensaje.
  • Return-Path:”: En el caso de que se encuentre un error durante el envío del mensaje o que, por lo que sea, este no pueda llegar a la bandeja de entrada, el correo será remitido a la dirección especificada en esta sección.
  • Received:” indica todos los intermediarios por los que ha pasado el mensaje. Para cada uno de ellos podemos ver su dirección IP, así como los diferentes protocolos de autenticación (SPF, DKIM, DMARC) validados (o no) por los diferentes servidores.
  • Message-ID:” señala simplemente el identificador único de este correo electrónico concreto.

 

¿Por qué es importante el encabezado de un email o email header?

Gran pregunta.

Por un lado, al recibir un email de alguien que no conocemos, el encabezado o email header puede darnos información valiosa sobre el remitente… y ayudarnos a decidir si son o no de fiar.

Sin embargo, el verdadero valor del encabezado está en su utilidad para los servidores de recepción.

Un arma para la entregabilidad

Gracias a toda la información relacionada con el enrutamiento y con el recorrido que ha efectuado el mensaje de servidor en servidor, por los proveedores de servicios por Internet y los webmails, que aceptan el mensaje en sus propios servidores al final de este camino, podemos saber si el email en cuestión es seguro y si ha respondido positivamente a los diferentes protocolos de autenticación existentes.

En caso de que haya algún tipo de problema durante este proceso, hay grandes posibilidades de que el mensaje sea rechazado (y remitido a la dirección indicada en el apartado “Return-Path:”) o enviado a la carpeta de Correo No Deseado.

No es difícil de entender, por tanto, hasta qué punto el encabezado es una parte indispensable del email. A pesar de la relevancia del cuerpo del mensaje y el sobre, ninguno de estos dos elementos tiene la importancia que tiene el encabezado a la hora de informarnos sobre la entregabilidad y el viaje que ha llevado a cabo nuestro correo.

Descarga la guía de entregabilidad

Es precisamente por este motivo por el cual es vital configurar de forma correcta los sistemas de envío antes de empezar a mandar las campañas. De este modo, podremos asegurarnos de que nuestros emails está correctamente identificados por los diferentes actores de emailing.

 

En resumen

Si después de leer todo esto, todavía crees que el encabezado de un email es lo mismo que la línea de asunto, algo hemos hecho mal.

El encabezado o email header es, como ya hemos visto, una parte del correo visible en la su versión de solo texto, que recoge muchísima información sobre el mensaje y su remitente.

No olvides su importancia a la hora de verificar la legitimidad del mensaje, y asegúrate de configurar correctamente tus dominios y direcciones para que los webmails y los proveedores de Internet te identifiquen correctamente.

 

¿Quieres consultar más conceptos básicos del email? Echa un vistazo a otras entradas de nuestro Glosario de Email.

IP compartida vs IP dedicada

¿El mundo del email está lleno de términos que te suenan a chino? ¿Tu compañero te ha dicho que tenéis que cambiar vuestro widget para hacer una suscripción doble opt in y tú has asentido y sonreído, sin saber bien qué decir?

¡No te preocupes! En este Glosario de Email, te traemos un glosario de definiciones básicas del mundo del emailing para que domines los conceptos indispensables, en cualquier situación.

 

¿Estás intentando elegir entre una dirección de IP compartida o una dedicada? Antes de ponernos a enumerar las ventajas que presenta cada una, es importante empezar desde lo básico.

 

¿Qué es una dirección IP?

Una dirección IP es un número que identifica y diferencia miles de millones de dispositivos digitales conectados a la red. En otras palabras, una IP es como un carnet de identidad en internet: todo dispositivo que se conecta a internet tiene uno.

En el mundo del emailing, la reputación como remitente depende de la reputación de la dirección IP, compartida o dedicada, utilizada por los servidores por los que se transmiten los emails.

La reputación de esta dirección IP es calculada por los diferentes actores involucrados en el emailing (esencialmente, los proveedores de servicios por Internet y los webmails, pero también los servicios de envío de emails como Mailjet o las asociaciones de lucha contra el spam), a partir de las estadísticas de envío de los remitentes durante un periodo de tiempo concreto. Por un lado, las tasas de apertura y de clics, pero también las tasas de error, de correos marcados como spam, de bajas… Todos estos datos son tenidos en cuenta.

Junto a esto, también es esencial respetar las mejores prácticas del envío de email, para mantener la reputación de la dirección IP que se utiliza.

 

¿Qué es una IP compartida?

Por otro lado, el objetivo detrás de una IP compartida es que sea utilizada por varios usuarios, algo que ayudará a aquellos que realicen envíos de menor volumen o más esporádicos, incapaces de mantener una reputación de remitente adecuada por sí solos en una IP dedicada.

El uso de una IP compartida requiere de potentes servidores comunes, que tengan la capacidad de gestionar varias combinaciones de datos diferentes, lo que posibilita que sean utilizados por muchas personas diferentes, a través de diferentes cuentas, como un servidor de envío tradicional.

Cada usuario de ese servidor compartido puede enviar sus correos electrónicos sin que esto impacte en los envíos de los demás. Sin embargo, todos estos usuarios compartirán la IP de expedición y, por tanto, la misma reputación de remitente

 

¿Qué es una IP dedicada?

Una dirección IP dedicada es usada de forma exclusiva por un solo remitente. En la gran mayoría de los casos (y siempre, con Mailjet) no ha sido utilizada anteriormente, por lo que su reputación de base es totalmente neutra. Los proveedores de servicios de Internet y los webmails no han recibido jamás un mensaje proveniente de esa dirección IP.

Por tanto, es el remitente el que debe asegurarse de estar cumpliendo con las mejores prácticas del emailing, para así lograr una buena reputación. Es su responsabilidad que las estadísticas de envío sean las mejores posibles para ser reconocidos de forma positiva por los actores que participan en el proceso de envío de correos electrónicos. Para ello, se deberá llevar a cabo un periodo de calentamiento (o warm up, en inglés) de la dirección IP dedicada durante unas semanas, para poder ser reconocido como un remitente legítimo.

Fuente: blog.hostdime.com

 

Ventajas de las IPs compartidas y dedicadas

La elección del tipo de IP depende mucho de tu actividad como remitente. De hecho, lo que para algunos son ventajas, para otros pueden ser inconvenientes.

Por ejemplo, si bien con la IP dedicada tienes un mayor control de la reputación, un remitente con una frecuencia o volumen variable de envíos puede verse perjudicado por el uso de este tipo de IP.

 

Ventajas de la IP compartida

Sin embargo, las IPs dedicadas no son la solución adecuada para todo el mundo. Una IP compartida puede ser la opción adecuada para tus envíos. Estas son sus ventajas:

  1. Precio
  2. Mantenimiento
  3. Calentamiento de la IP

Te explicamos en qué consisten.

1. Precio

Puesto que las IPs compartidas utilizan servidores comunes, el primer beneficio que se presenta es económico. Al ser una infraestructura compleja de poner en marcha y costosa, el uso de servidores compartidos resulta más asequible que optar por servidores de uso individual.

2. Mantenimiento

Generalmente, la puesta en marcha y el mantenimiento técnico de los servidores compartidos están asegurados por la plataforma que presta el servicio y que pone a nuestra disposición el servidor.

Por ello, no tenemos porque preocuparnos por las relaciones entre los diferentes actores del emailing, unas relaciones que es indispensable cuidar para comprender las especificaciones técnicas propias de cada uno de estos actores y asegurarse una entregabilidad óptima en nuestros correos electrónicos.

3. Calentamiento de la IP

Al iniciar los envíos con una IP compartida, nos beneficiamos de una reputación de remitente ya establecida por los envíos de los demás usuarios que también utilizan esta IP. Por ello, no es necesario pasar por el proceso de pre-calentamiento, o warm up, que sí es necesario al realizar envíos con una IP dedicada.

Este proceso, imprescindibles para IPs nuevas, implica el aumento gradual de envíos durante un periodo determinado de tiempo, hasta alcanzar nuestro volumen deseado, para evitar activar las alarmas del spam. Por el contrario, si usamos IPs compartidas, podemos enviar el volumen de correos electrónicos que necesitemos desde el primer momento.

 

Ventajas de la IP dedicada

Entre los principales motivos para decantarse por una IP dedicada encontramos:

  1. Control de la reputación
  2. Escalabilidad
  3. Separación por tipo de email

Te los explicamos de forma más detallada.

1. Control de la reputación

Las direcciones IP dedicadas nos permiten tener un control sobre nuestra reputación como remitentes, puesto que esta no se ve afectada por el comportamiento de los otros usuarios, sino que dependerá exclusivamente de la calidad de nuestras prácticas de emailing.

Además, con una dirección IP dedicada podremos ser mejor identificados por los proveedores de servicios por Internet y los webmails, lo que a su vez nos permitirá disfrutar de una mejor entregabilidad en nuestros correos electrónicos.

Si quieres aprender más sobre cómo cuidar tu reputación IP para asegurarte la mejor entregabilidad, descárgate nuestra guía.

Guía de Principios Básicos de la Entregabilidad

2. Escalabilidad

Cuando utilizas una dirección de IP compartida los recursos técnicos asignados a su correcto funcionamiento son también compartidos y puede ocurrir que el rendimiento de los envíos se vean afectados negativamente por un influjo masivo de información.

Por tanto, una IP dedicada nos ofrece un servicio flexible y escalable, que puede lidiar con grandes volúmenes de envíos sin ser afectado o ralentizado por los flujos de emails de otros usuarios.

3. Separación por tipo de email

Si enviamos tanto emails de marketing como transaccionales, podemos optar por designar una dirección IP dedicada para cada uno de estos tipos de mensajes. En el caso de que, por uno u otro motivo, nuestras campañas de marketing no estén teniendo el éxito que esperábamos, siempre podremos contar con nuestra segunda dirección IP dedicada para asegurarnos una buena entregabilidad en nuestros emails transaccionales.

IP compartida IP dedicada
Precio más barato Mayor control de la reputación
Sin necesidad de mantenimiento Escalabilidad
Sin necesidad de calentar la IP Posibilidad de separar distintos tipos de email

 

¿Qué tipo de IP elegir?

A la hora de decidirse por una IP compartida o dedicada, es imprescindible evaluar el uso que vamos a hacer de ella. Elementos como el volumen de envío, la frecuencia y la calidad de la lista son indispensables a la hora de escoger.

Las IPs dedicadas son la opción adecuada para remitentes de grandes volúmenes de email, que envíen sus correos con una frecuencia estable, a una lista limpia que produzca unas buenas estadísticas de envío.

Su reputación estará solamente en nuestra mano, por lo que deberemos asegurarnos de enviar grandes cantidades de email, de forma frecuente, a una lista sana para que nuestra reputación sea buena y nuestra entregabilidad óptima.

Las IPs compartidas son la opción perfecta para remitentes con volúmenes más pequeños, o que envíen sus emails de forma menos constante. Así, nos beneficiaremos de la actividad de otros remitentes para ir construyendo y manteniendo la reputación de la IP, algo que no podríamos hacer por nuestra cuenta.

 

Las direcciones IP en Mailjet

En Mailjet, vigilamos con mucha atención nuestros servidores comunes para mantener la buena reputación de nuestras direcciones IP compartidas y ofrecer a todos nuestros usuarios una entregabilidad óptima. Aquellos que hagan del emailing una actividad algo más reducida u ocasional encontrarán en estas IPs su socio perfecto para el envío de sus emails.

Aun así, también ofrecemos la posibilidad de utilizar una dirección IP dedicada para poder controlar de forma más precisa la reputación de remitente de todos aquellos clientes suscritos a un plan de 150.000 emails al mes o más.

Si estás pensando en enviar un gran volumen de emails, tan solo tienes que ponerte en contacto con nuestro equipo de Soporte para solicitarla. Es gratis. 😉

Pero recuerda: independientemente de que vayas a decantarte por una IP compartida o una IP dedicada, es importante saber cómo cuidar nuestra reputación IP, para asegurarnos la mejor entregabilidad en nuestros envíos.

 

¿Quieres consultar más conceptos básicos del email? Echa un vistazo a otras entradas de nuestro Glosario de Email.

¿Qué es el opt out o unsubscribe?

¿El mundo del email está lleno de términos que te suenan a chino? ¿Tu compañero te ha dicho que tenéis que cambiar vuestro widget para hacer una suscripción doble opt in y tú has asentido y sonreído, sin saber bien qué decir?

¡No te preocupes! En este Glosario de Email, te traemos un glosario de definiciones básicas del mundo del emailing para que domines los conceptos indispensables, en cualquier situación.

 

¿Qué es el opt out o unsubscribe?

El opt out, también conocido en inglés como unsubscribe y como “darse de baja” en español, es una práctica dentro del envío de emails en la que el contacto lleva a cabo una acción, como por ejemplo desmarcar una casilla, para mostrar su interés por dejar de recibir nuestros correos electrónicos.

El opt out es lo contrario del opt in, donde los usuarios potenciales muestran su interés por recibir nuestras comunicaciones al validar una casilla.

 

Diferentes tipos de opt out

Podemos entender el opt out de diferentes formas:

  • El opt out activo,
  • El opt out pasivo,
  • El unsubscribe o “darse de baja”.

 

El opt out activo

Por un lado, podemos referirnos a la acción que se lleva a cabo durante el propio periodo de inscripción a un servicio o una oferta, en el que señalamos que no deseamos recibir información de carácter promocional o newsletters por parte de esa empresa. A esto se le conoce, en la jerga legal, como opt out activo.

Comparándolo con el opt in, en el que señalamos de forma activa que SÍ queremos recibir la información, el opt out activo sería estrictamente el proceso contrario durante la creación de una cuenta o registro a través de un formulario.

Con el opt out la opción predeterminada es la de recibir comunicaciones de marketing, y nos corresponde a nosotros señalar expresamente que NO queremos hacerlo.

Formulario suscripción opt out Ryanair

En este ejemplo, Ryanair pide que marques la casilla si NO quieres recibir sus emails. En otros casos, la casilla de consentimiento puede estar premarcada, y la acción de opt out activo consistirá en desmarcarla.

En el marco del nuevo RGPD, esta práctica no es admisible, puesto que el nuevo Reglamento General de Protección de Datos exige que el consentimiento sea claro y explícito, y entregado de forma activa.

Puedes aprender más sobre el consentimiento en la era del RGPD leyendo nuestra guía de recursos o viendo nuestro webinario.

 

Opt out pasivo

Sin embargo, hay veces que los usuarios ni siquiera tienen la oportunidad de dar o no su consentimiento. De hecho, aunque comprar bases de datos de terceros es una práctica ilegal, hay muchos que aún siguen haciéndolo y enviando sus emails de marketing a usuarios que no saben ni siquiera quienes son.

Por eso, hablamos de opt out pasivo cuando el usuario, añadido a nuestra lista de contactos sin autorización previa, trata de interrumpir estos emails.

Para hacerlo, puede usar alguna de las siguientes opciones:

  • Haciendo clic en el enlace de cancelación de suscripción, si es que está disponible.
  • Usando recursos como el List-Unsubscribe de Gmail.
  • Contactando directamente al emisor y solicitando que deje de enviarle emails.
  • Emitiendo una queja de abuso ante el proveedor de servicios de email (como Mailjet) usado por el remitente para enviar sus correos.
  • Marcando el email como spam, lo cual no le eliminará de la lista, pero evitará que futuros mensajes lleguen a su bandeja de entrada.

 

List-Unsubscribe de Gmail

Esta práctica no es solo peligrosa para la reputación de la IP del remitente y su entregabilidad, sino que además va en contra de todo reglamento contra el spam. Por ello, es importante que no caigas en la tentación de comprar listas de email o enviar correos de marketing a usuarios sin su consentimiento.

 

Unsubscribe o “darse de baja”

También podemos hablar de lo que se conoce en inglés como unsubscribe y en español como “darse de baja”. Esta acción tiene lugar después de que el remitente haya aceptado recibir nuestros correos electrónicos.

El consentimiento ha sido recogido, pero, como no podemos gustarle a todo el mundo todo el tiempo, puede ser que algunos de nuestros contactos deseen borrarse de nuestra lista de contactos después de un tiempo. Aunque puede parecer una desgracia, perder contactos no es inusual. De hecho, tasa de cancelación de suscripción normal suele encontrarse entre el 0,2 % y el 0,8 %, dependiendo de la industria.

Los motivos pueden ser varios. En algunos casos, los contenidos no son lo que el lector esperaba o la frecuencia no es la adecuada. En otros casos, puede deberse simplemente a que los intereses y necesidades del contacto han cambiado.

Así que, para asegurarnos de que las comunicaciones son totalmente legales, debemos ofrecer a los contactos una forma fácil de cancelar su suscripción, generalmente usando un enlace al final del email.

Aquí, podemos distinguir dos formas de darse de baja:

  • El unsubscribe para una lista de email concreta (por ejemplo, puede darse de baja de ‘Promociones y ofertas, pero no de la newsletter)
  • El opt out completo, que indica un deseo de no recibir ningún tipo de comunicación.

Unsubscribe de Mailjet

Aún son muchos lo que temen el enlace de unsubscribe, pero desde Mailjet queremos convencerte de sus beneficios. Esta práctica no solo es positiva para el contacto, sino que también mantiene limpia nuestra lista y mejora la entregabilidad.

 

Los beneficios del enlace de unsubscribe

Como ya hemos dicho, con la entrada en vigor del RGPD, el envío de emails de marketing a personas que no han dado su consentimiento es totalmente ilegal. Pero además, es realmente peligroso para tu entregabilidad.

En la mayoría de los casos, esta autorización previa se otorga marcando una casilla. Es lo que se conoce como opt in, o darse de alta. Así, el futuro destinatario acepta recibir emails de una empresa o servicio. Además, la ley protege también el derecho del contacto a cancelar la suscripción a nuestra lista. Es importante que, como remitentes, facilitemos que la decisión de unirse a una lista de email o no sea lo más clara y transparente posible.

Piensa en el ejemplo de Ryanair que vimos al principio. ¿Cuánta gente acabará recibiendo sus emails sin realmente estar interesada en ellos? Lo cierto es que no todo el mundo lee con atención este tipo de formularios.

Por mucho que las empresas así lo crean, enviar nuestros correos a contactos desinteresados no aporta ningún tipo de valor. De hecho, puede ser incluso peligroso para nuestro negocio, puesto que puede afectar a nuestra imagen de marca y a la relación con nuestros clientes. Si estos no perciben ningún valor en nuestras comunicaciones, se darán de baja o, peor, marcarán nuestros correos como spam, comprometiendo seriamente nuestra entregabilidad.

¿Quieres saber más sobre la entregabilidad y recibir consejos para protegerla? Te lo contamos todo en nuestra guía.

Guía de Principios Básicos de la Entregabilidad

 

¿Qué debemos hacer para evitar el opt out?

Para empezar, deberemos apostar siempre por un opt in (o sea, marcar una casilla autorizando el envío), en vez de por el opt out activo (marcar o desmarcar una casilla para desautorizar el envío) o, peor aún, pasivo. En este sentido, los profesionales del marketing que respeten las reglas pedirán siempre autorización de forma expresa.

Aún mejor es el doble opt in, que consiste en pedir por segunda vez autorización a nuestros contactos mediante un correo electrónico seguido del proceso de inscripción. Hay muchas herramientas que nos permiten integrar este servicio. Mailjet en concreto ofrece una muy fácil de implementar.

widget de suscripción Mailjet

Con todo esto, el objetivo es solo enviar nuestros emails a contactos que tengan un interés real, y que las direcciones a las que enviamos emails existen. Sin embargo, no siempre podemos asegurarnos de que los usuarios conservarán para siempre ese interés por nuestros contenidos.

Por ello, es importante que el enlace para “darse de baja” sea fácil de localizar en nuestros correos electrónicos y honremos los deseos de nuestros contactos de ser borrados de nuestra lista de emails cuando ejerzan su derecho al opt out.

 

¿Quieres consultar más conceptos básicos del email? Echa un vistazo a otras entradas de nuestro Glosario de Email.

 

¿Qué con el opt in & el opt in doble?

¿El mundo del email está lleno de términos que te suenan a chino? ¿Tu compañero te ha dicho que tenéis que cambiar vuestro widget para hacer una suscripción doble opt in y tú has asentido y sonreído, sin saber bien qué decir?

¡No te preocupes! En este Glosario de Email, te traemos un glosario de definiciones básicas del mundo del emailing para que domines los conceptos indispensables, en cualquier situación.

 

¿Qué es el opt in y por qué es tan importante?

El opt in (concepto inglés que significa “optar por la inclusión” o “apuntarse en algo”) es un proceso necesario a la hora de crear una lista de contactos propia. De hecho, este proceso no sólo es importante, sino que es también obligatorio en la mayoría de las situaciones. El opt in consiste en solicitar el consentimiento previo y voluntario de nuestros futuros destinatarios a recibir nuestras comunicaciones vía email. Esta aceptación debe ser concedida de forma expresa, por ejemplo marcando una casilla de verificación como señal de acuerdo.

 

Opt in skyscanner

 

El opt in: la base sobre la que se sustenta el marketing del permiso

Seth Godin, autor del libro Permission Marketing publicado en 1999, se ha convertido en el referente de todos los profesionales del marketing por email. En su obra, Godin defendía que “el marketing del permiso se define como el privilegio (y no el derecho) de enviar los mensajes pertinentes, personales y esperados a quienes buscan de verdad recibirlos”.

¿Qué quería decir con esto nuestro querido Godin? Simple: que un buen profesional del email marketing debe preguntar de forma sistemática a sus contactos si aceptan de buen grado recibir los mensajes (pertinentes) que tiene pensado enviarles. Esta pregunta pasa por lo que conocemos como opt in activo, que implica que el futuro contacto debe hacer clic de forma deliberada en la casilla de validación.

En Europa, esta es una norma obligatoria en el mundo del email marketing y, con la llegada del RGPD, lo será también para todos aquellos países que tratan datos de ciudadanos de la Unión Europea. Ya no vale lo de dejar la casilla de aceptación pre-marcada, una práctica que a partir del 25 de mayo será ilegal.

En su cita, Seth Godin no sólo nos está hablando de la importancia de contar con el permiso expreso de nuestros contactos, sino que también nos está advirtiendo del peligro de comprar listas de correo electrónico.

Por supuesto, el envío de emails a contactos obtenidos de forma externa, ya sea mediante la donación o la compra, es la antítesis del marketing del permiso. En este caso, los contactos a los que nos dirigimos no nos han dado en ningún momento autorización para enviarles nuestros mensajes. Además, hay muchas posibilidades de que no sepan ni quienes somos y que decidan, en el mejor de los casos, cancelar la suscripción. En el peor de los casos, pueden marcar nuestra correspondencia como spam (correo no deseado) e incluso contactar al servicio de abusos del servidor de email que utilizamos, perjudicando de este modo seriamente nuestra entregabilidad. Incluso si nos aseguran que las listas que estamos comprando están constituidas por contactos frescos que están ansiosos por recibir nuestros emails, debemos rechazar por sistema este tipo de prácticas.

Recuerda: si quieres hacer las cosas bien, el opt it es tu mejor aliado, ya que es, a día de hoy, el único modo de probar legalmente que un contacto se ha inscrito deliberadamente en nuestra lista de difusión.

 

Mejor que el opt in, ¡el opt in doble!

Como hemos dicho, en Europa, el opt in es un imperativo legal. Sin embargo, esto no significa que no podamos ir más lejos y mejorar nuestra entregabilidad, apostando por el opt in doble (o double opt in, en inglés) en el proceso de suscripción de nuestros contactos.

El opt in doble funciona de una forma muy simple: en vez de preguntarle a nuestros contactos una vez si están de acuerdo en recibir nuestras comunicaciones, lo haremos dos veces. La primera vez lo haremos a través del formulario de inscripción, marcando una casilla (igual que hacemos con el opt in sencillo). Para confirmar una segunda vez su aceptación, les mandaremos un email que nuestros contactos deberán validar, generalmente haciendo clic en un enlace de confirmación. Cuando finalmente hayan completado los dos pasos, se completará su inscripción a nuestra lista.

 

Opt in doble skyscanner

 

El proceso puede parecer pesado e incluso contraproducente, pero lo cierto es que presenta numerosas ventajas:

  • Podremos asegurarnos de que la dirección introducida existe de verdad y que el destinatario está convencido de inscribirse a nuestra lista.
  • Nuestra entregabilidad estará asegurada, puesto que al confirmar su aceptación dos veces, el contacto nos está indicando que realmente quiere recibir nuestros mensajes.

Nosotros no tenemos dudas: aunque no es obligatorio, conviene optar siempre por el opt in doble, puesto que es más seguro y nos garantiza una mayor implicación de nuestros contactos.

 

¿Quieres saber cómo mejorar tu entregabilidad? Descárgate la guía:

Guía de Principios Básicos de la Entregabilidad

 

El opt in con Mailjet

Evidentemente, podemos codificar nuestro sistema de inscripción por opt ins nosotros mismos, pero también podemos utilizar el widget de inscripción que Mailjet pone a disposición de todos los usuarios y que es, además, realmente sencillo de integrar en nuestro sitio web. Gracias a este widget, podremos recoger las direcciones de correo electrónico de nuestros clientes potenciales y solicitar los datos que consideremos necesarios para nuestra empresa, todo ello en el proceso de opt in.

Ya queda claro, ¿no? El opt in no es un lujo, es una necesidad para tener listas de contactos propias e interesadas en nuestros contenidos.

 

¿Quieres consultar más conceptos básicos del email? Echa un vistazo a otras entradas de nuestro Glosario de Email.

¿Qué es la tasa de apertura?

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¿Qué es la tasa de apertura?

Cuando enviamos un correo electrónico, lo hacemos deseando que nuestros contactos disfruten de nuestros contenidos, pero no siempre obtenemos el éxito que esperamos. Para medir el impacto de nuestras campañas, uno de los datos que tenemos en nuestra mano es la tasa de apertura. La tasa de apertura se refiere a la proporción de correos electrónicos, de entre la totalidad de los enviados, que son abiertos por nuestros destinatarios.

Este porcentaje se calcula de una forma muy sencilla: dividiendo el número de correos abiertos por el número de correos electrónicos entregados. Es importante tener en cuenta que el porcentaje de correos electrónicos entregados se calcula teniendo en cuenta el número de mensajes que llegan a la bandeja de entrada de nuestros suscriptores, dividido por el número total de emails enviados.

A todos nos encantaría que todos nuestros mensajes llegaran a la bandeja de entrada, pero… rara vez tiene uno tanto éxito. Por eso, hay que recordar que algunos mensajes que enviamos pueden ser rebotados antes de llegar a su destino.

 

tasas de email

¿Cómo debemos interpretar la tasa de apertura?

Evidentemente, la tasa de apertura es una estadística vital para asegurarnos de que nuestra estrategia de marketing digital goza de buena salud y de que la lista de contactos a la que hemos enviado nuestra campaña es sólida. Esto significa que nuestros destinatarios existen (sí, eso siempre es tranquilizador) y que, en efecto, nos han dado su autorización para enviarles nuestros correos electrónicos.

Desde el punto de vista de nuestra entregabilidad, es un parámetro a controlar, al mismo nivel que nuestra tasa de rebotes, de bloqueos, de mensajes marcados como correo no deseado o de bajas de nuestra lista.

Sin embargo, nuestra tasa de apertura de email marketing tiene mucho más que contarnos y puede arrojar mucha luz sobre el éxito o fracaso de nuestras campañas si es estudiada de la forma correcta. Evidentemente, nos dejará ver qué proporción de nuestra lista de contactos abre nuestros mensajes. Vaya obviedad, ¿no? El propio nombre lo indica.

A la hora de impulsar la entregabilidad, la tasa de apertura será uno de los primeros puntos a tener en cuenta, por lo que desde Mailjet siempre recomendamos darle mucha importancia a este dato y trabajamos con nuestros clientes, como Of A Kind, para identificar qué elementos pueden ayudar a mejorarla.

 

 

¿Qué elementos influyen en la tasa de apertura?

Pero no es lo único. ¿Qué impulsa a nuestros contactos a abrir nuestros correos electrónicos? Los únicos elementos visibles en la bandeja de entrada antes de abrir un mensaje son siempre los mismos: el nombre del remitente y en algunos casos la dirección desde la que se envía el email, la línea de asunto y el principio de nuestro mensaje o pre-encabezado.

Si la tasa de apertura de nuestra newsletter despega, significa que uno o más de uno de nuestros elementos está gustando a nuestros lectores: una frase que capte el interés de los suscriptores, un remitente bien identificado, una oferta tentadora mencionada en la línea de asunto, el uso de emojis… Pero, ¿cuál de ellos es el responsables del éxito y cuáles todavía pueden ser mejorados?

Para estar seguro de generar una tasa de apertura razonable, además de una lista de contactos actualizada e interesada, desde Mailjet recomendamos siempre hacer tests y pruebas de diferentes parámentros (nombre y dirección del remitente, asunto y contenido) sobre una porción de nuestra lista de contactos antes de efectuar el envío final.

emoji en línea de asunto

¿Cuál es la tasa de apertura normal?

Es muy difícil determinar con exactitud lo que es una tasa de apertura “normal”. Una “buena” tasa de apertura va a depender de muchos parámetros: el tamaño de nuestra lista de contactos, el sector o la industria en la que trabajamos, nuestra frecuencia de envío…

Tampoco tendrá la misma tasa de apertura una campaña de email marketing que un mensaje transaccional. De media, desde Mailjet estimamos que una tasa de apertura de entre el 15 y el 25 % puede ser considerada como correcta para los emails de marketing. Para los correos transaccionales, debería estar por encima del 30% o 40%, porque aunque el interés en estos mensajes es mayor, no siempre se abren todos ellos.

Es importante tener en cuenta que en ciertos sectores (los servicios públicos, las industrias culturales y creativas, las iglesias…) se aprecian tasas de apertura más importantes, gracias al interés que generan en su público objetivo (>20 %). Las empresas de consultoría, educación, salud, seguros o restauración pueden encontrar tasas algo más bajas (<20 %).

Entre los sectores con tasas más bajas encontramos las marcas enmarcadas dentro del mundo del comercio electrónico, de los recursos humanos, el transporte o la música (<18 %), puesto que son sectores que cuentan con un gran número de actores, que no siempre son fácilmente identificables por parte de los usuarios.

 

¿Cómo puede mejorarse la tasa de apertura?

Si la tasa de apertura de tu newsletter no es lo suficientemente buena, o está descendiendo, es el momento de hacer algo. En cualquier caso, es indispensable que nos mantengamos frescos y creativos para lograr que nuestra tasa de apertura sea constante y se mueva en unos valores aceptables. Para lograrlo, debemos prestar atención a lo que están haciendo nuestros competidores, para así crear mensajes que se distingan y que destaquen sobre el resto, pero también para aprender e inspirarnos en sus éxitos.

Ante todo, la premisa principal seguirá siendo siempre la misma: ¡probar, probar y seguir probando! La línea de asunto perfecta (así como el nombre de remitente perfecto) no existe de forma objetiva. Por eso, los tests son, a día de hoy, la única forma segura de diseñar y enviar las mejores líneas de asunto posibles. Haz Tests A/B y comprueba el éxito de diferentes emails usando nuestro Comparador de Campañas para encontrar las claves de éxito en tus correos.

 

comparador de campañas

 

Otro elemento indispensable es asegurarnos de que la lista de contactos a la que enviamos nuestros emails es una lista interesada en nuestros mensajes. Por ello, es recomendable limpiarla de aquellos que no hayan interactuado con nuestros mensajes en los últimos meses (puedes mandar un mensaje de reactivación antes, para evitar eliminar a alguien que sí quiere formar parte de tu lista). De este modo, mejorarás tu tasa de apertura de email marketing y con ella, tu entregabilidad.

 

Ahora que ya hemos comprendido lo que es, ya sabemos que la tasa de apertura de nuestra newsletter no es sólo un dato, y que estar pendiente de ella nos ayudará a mejorar nuestra estrategia de marketing por correo electrónico. Al fin y al cabo, es el primer indicador del éxito de nuestra campaña y de la salud de nuestra lista de contactos.

 

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