Infografía: La curiosidad mató al experto en marketing (y a sus líneas de asunto)

¿Cuántos de vosotros tenéis un lado un tanto “maruja”? En Mailjet nos declaramos culpables de ser (un poquito) curiosos. Por eso nos encanta probar nuevas estrategias de líneas de asunto con los destinatarios de nuestra newsletter. El año pasado jugamos haciendo pruebas con los emojis y, en enero, pensamos que sería buena idea alegrar vuestras bandejas de entrada haciendo pruebas A/X con otro enfoque.

Con el paso de los años, hemos encontrado algunos casos fabulosos de uso de información “filtrada” para generar participación. La campaña de lanzamiento de Krispy Kreme de un nuevo dónut de Nutella implicó la distribución masiva de una “nota interna confidencial” para los directores de las tiendas. La falsa filtración llevó a la marca a ser trending topic en Twitter durante una hora: la gente especulaba sobre el supuesto error y empezó a felicitar a la marca por el triunfal lanzamiento. Y claro, nos preguntamos cómo afectaría este enfoque a la participación en nuestra newsletter.

 

¿Puede un asunto misterioso aumentar el índice de participación?

Decidimos probar tres líneas de asunto, en las que jugamos con cotilleos, secretos e emails no dirigidos al destinatario. También incluimos una línea de asunto de control (el tipo de email que recibirías normalmente de Mailjet). Después de todo, somos humanos, y pensamos que añadir ese elemento de emoción a nuestros mensajes de marketing podría animar a los lectores a abrir nuestras newsletters.

¿Adivinas qué fue lo que descubrimos? Seguro que ya te lo imaginas. Efectivamente: en la mayoría de los casos, ese toque de curiosidad incrementó la interacción. No te pierdas cómo reaccionaron las diferentes regiones geográficas ante los distintos enfoques:

 

Enfoque 1: Cotilleo

No te vas a creer lo que pasó la semana pasada.

Parece que nuestros lectores de Reino Unido y Estados Unidos no son muy amigos de este enfoque, porque fue el que generó un menor incremento de la interacción. Sin embargo, esta táctica funcionó mucho mejor para nuestros curiosos suscriptores alemanes, que ardieron en deseos de enterarse de lo que pasó. Sabemos que no quieres sentirte marginado, así que aquí tienes lo que realmente sucedió aquella semana pasada: publicamos un artículo increíble sobre pruebas para tus líneas de asunto.

 

Enfoque 2: Secretismo

Esto es solo para ti – por favor, no lo compartas.

Esta prueba fue la que consiguió el mayor aumento de participación, con España en primera posición (sí, somos los más cotillas) seguida de Francia y Reino Unido. Aquí también hemos jugado un poquito con la psicología inversa, ya que nos encanta que nuestros lectores compartan nuestro contenido con sus redes.

 

Enfoque 3: Este mensaje no es para ti

EQUIPO DIRECTIVO: Notas del jueves, 19/01.

Siguiendo la estrategia de Krispy Kreme, jugamos con la confidencialidad y la exclusividad. Asumámoslo, a nadie le gusta sentirse excluido… Especialmente a los lectores británicos, que fueron los más receptivos a este enfoque.

 

Pues ya lo sabes: añadir un elemento humano y jugar con la curiosidad de tu público podría impulsar la interacción con tus newsletters. ¿Quieres leer los resultados al completo? Échale un vistazo a nuestra fabulosa infografía a continuación.

 

 

¿Has intentado añadir ese punto misterioso a tus líneas de asunto? Cuéntanos qué táctica es la que mejor funciona con tu marca en Twitter.

Crea la campaña de email perfecta con el test multivariante

A todos nos ha pasado: vas a esa heladería de la esquina que tiene tan buena pinta, miras qué sabores tienen y piensas “Los quiero todos…”. Cuando por fin consigues decidirte entre los dos (o tres, o cuatro…) que más te tientan, el chico de la heladería te pregunta: “¿Quieres probar alguno?” ¡Música para tus oídos! Es genial poder tomar una decisión meditada sobre algo tan crucial como el helado que prefieres.

Elegir una sola bola de helado es fácil, pero elegir dos se convierte en todo un reto. Sí, puede que te gusten tanto el helado de pitufo como el de café, pero ¿todo junto? Pues no. De verdad, no lo intentes… es raro. Escoger dos bolas de helado puede parecerte fácil, pero te vamos a contar un secreto: no lo es. Encontrar la combinación perfecta lleva tiempo… y muchos tests.

 

Encuentra la combinación adecuada con las pruebas multivariantes

Vale, pero ¿qué tiene que ver todo esto con mi estrategia de email marketing?

Seguro que ahora piensas que nos hemos convertido en un blog sobre helados (¿y lo que molaría?), pero no te dejes engañar. La metáfora de los helados puede aplicarse en muchos aspectos de la vida. Sí, incluso en el marketing por email.

Hace unas semanas, te contamos todo sobre las armas secretas del email y cómo las pruebas podían ayudarte a sacarles el máximo partido. También te hemos hablado de las pruebas A/B (o A/X): creando dos (o más) versiones de un email o cambiando solo una variable (el asunto, el remitente, llamadas a la acción…). Dicho de otro modo: elegir el mejor sabor para tu email probando unos cuantos de entre tus preferidos (e incluso algunos que dudas que vayan a funcionar).

Pero demos un paso más. Vamos a por las dos bolas… e incluso a por una cobertura. Aprenderemos cómo encontrar la combinación perfecta que le dará a tus campañas de email un toque aún más goloso.

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Entonces, ¿qué es eso del test multivariante?

Nos alegra que lo preguntes. En general, las pruebas multivariantes consisten en probar múltiples variantes del mismo email. Increíble, ¿eh?

En pocas palabras: cuando haces un test A/B en un email, duplicas tu plantilla y cambias solo un elemento, que puede ser el asunto, el banner, el texto de la llamada a la acción, etc. En cambio, en la prueba multivariante, cambias dos (o más) elementos para analizar qué tal van las distintas combinaciones.

Eh… Vale, ¿un ejemplo, por favor?

Por supuesto. Digamos que tienes preparada una campaña buenísima para potenciar tus ventas y quieres que haya más personas que hagan clic a través de tu página de destino, así que decides probar:

  • El texto de la llamada a la acción: ¿“Cómpralo ahora” o “¡Descubre nuestros fantásticos precios!”?
  • La posición de la llamada a la acción: ¿antes del fold (es decir, la parte del email que aparece en tu pantalla antes de tener que desplazarte hacia abajo) o al final de tu email?

Para llevar a cabo una prueba multivariante, tendrás que crear y enviar cuatro variaciones (2 pruebas × 2 posiciones) del mismo email:

  1. CTA “Cómpralo ahora”, antes del fold.
  2. CTA “Cómpralo ahora”, al final.
  3. CTA “¡Descubre nuestros fantásticos precios!”, antes del fold.
  4. CTA “¡Descubre nuestros fantásticos precios!”, al final.

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Aunque pueda parecer muy sencilla, la prueba se complica un poco más cuando añades un tercer elemento que, por otra parte, te ofrece resultados mucho mejores.

Tomemos como ejemplo tu estupenda campaña y tu gran dilema sobre las llamadas a la acción. Sí, puedes probar la posición y el texto pero… ¿qué pasa con el color? No añadir color a esta combinación es como no añadir coberturas a tu helado cuando alguien te lo ofrece: totalmente inaceptable.

Vale, ahora tenemos que probar estos tres elementos:

  • El texto de la llamada a la acción: ¿“Cómpralo ahora” o “¡Descubre nuestros fantásticos precios!”?
  • La posición de la llamada a la acción: ¿antes del fold o al final de tu email?
  • El color de la llamada a la acción: ¿negro o rojo?

Vamos a sentarnos y abrir Passport (o cualquiera que sea el editor, probablemente menos guay, que utilices) para crear ocho variaciones. ¿Ocho? Te preguntarás. Pues sí: 2 textos × 2 posiciones × 2 colores. No, no son seis. Sí, son ocho. No te preocupes, nadie se enterará de tu problemilla con las matemáticas.

Nuestras ocho variantes serían:

  1. CTA “Cómpralo ahora”, antes del fold, en rojo.
  2. CTA “Cómpralo ahora”, antes del fold, en negro.
  3. CTA “Cómpralo ahora”, al final, en rojo.
  4. CTA “Cómpralo ahora”, al final, en negro.
  5. CTA “¡Descubre nuestros fantásticos precios!,” antes del fold, en rojo.
  6. CTA “¡Descubre nuestros fantásticos precios!”, antes del fold, en negro.
  7. CTA “¡Descubre nuestros fantásticos precios!”, al final, en rojo.
  8. CTA “¡Descubre nuestros fantásticos precios!”, al final, en negro.

Prepáralas, pulsa Enviar y ya, a esperar. Cuando analices los resultados, podrás comprobar qué combinaciones de tus llamadas a la acción consiguen que más contactos hagan clic. Así de fácil.

 

comparador campañas mailjet

 

Vale, entonces puedo… ¿probarlo todo?

Ahora seguro que te has emocionado y que quieres hacer todo tipo de tests locos para tu próxima campaña de email. ¡Echa el freno! Primero necesitamos marcar unas reglas básicas.

  1. Valora por qué estás haciendo una prueba: y no, “porque me han dicho que lo haga” no vale como respuesta. Las pruebas solo son útiles si puedes detectar el problema que quieres resolver. Por ejemplo: “No estoy consiguiendo tanto tráfico web como esperaba y quiero que más personas hagan clic en el email para entrar en mi página”.
  1. Identifica los elementos que hay que probar: si tu porcentaje de apertura está en torno al 35 % y el porcentaje de clics no aumenta, puede que el problema no esté en el asunto o el remitente, sino en los elementos que tus contactos ven cuando abren el email. ¿Tu cabecera engancha? ¿Tus llamadas a la acción son fácilmente localizables? ¿Tu diseño es atractivo? Valora qué elementos pueden influir en los resultados y piensa en algo que le dé un poco de vida a tu campaña.
  1. No te olvides de los indicadores: las estadísticas de tus emails te dan la información que necesitas después de la prueba, pero queremos que entiendas qué resultados son los que importan. Si estás probando distintas combinaciones de asuntos y remitentes de email, los porcentajes de apertura son tu mejor indicador de rendimiento. En cambio, si estás probando distintos colores y textos para tu llamada a la acción, tendrás que analizar el porcentaje de clics.

 

¡Genial! ¿Y cómo pongo todo esto en práctica con Mailjet?

Estupenda pregunta. Como ya sabes, en Mailjet no somos amigos de probar solo dos variantes de email. Por eso, nuestra herramienta de pruebas A/B es, en realidad, una herramienta de tests A/X, lo que significa que puedes probar hasta 10 versiones. En resumen: puedes utilizar 10 asuntos de email muy ingeniosos para llevar a cabo una simple prueba A/X o bien crear distintas variantes cambiando el número de elementos de tu mensaje.

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Flipante, ¿eh?

 

Pero aún no hemos acabado. También puedes analizar los resultados usando nuestro Comparador de Campañas para probar distintas combinaciones durante un período de tiempo específico, como el día y la hora de envío. ¿Funciona mejor en un día laborable por la mañana que al mediodía un día del fin de semana? ¿O quizá los lunes a la hora de comer dan mejor resultado?

 

¿Qué te parece? Seguro que quieres ponerte manos a la obra. Prueba nuestra herramienta de pruebas A/X y cuéntanos en Twitter cómo has dado con la combinación ganadora con el hashtag #EmailMarketing.

 

Cómo hacer pruebas en tus campañas de email para distintos KPIs

En nuestra infalible guía de pruebas A/B en marketing por email para principiantes, te contamos lo importante que es que sepas qué quieres probar y cuándo. Hacer pruebas de división sin un propósito específico es perder el tiempo, ¿no te parece?

¿Y cómo puedes identificar y probar los KPIs adecuados para tu negocio? ¿No lo tienes claro? No te preocupes, aquí estamos para ayudarte.

super dog helps you with testing for KPI

¿Qué es un KPI? Nos ha parecido que preguntabas…

Los indicadores clave de rendimiento (KPI, en inglés) son una serie de cifras que reflejan el rendimiento de una empresa. Las empresas utilizan los KPIs para evaluar el éxito conseguido en función de unos objetivos establecidos previamente. Puede que los hayas visto antes en tu evaluación anual. ¡Seguro que el informe era impecable! Cada departamento se centra en unas perspectivas y prioridades distintas que, juntas, deberían conseguir que la empresa cumpliera con sus objetivos globales. Puede que el equipo de marketing, por ejemplo, se centre en la cuota de mercado, mientras que en contabilidad estarán más interesados en los beneficios y en cubrir los costes.

Entre los KPIs más comunes para un negocio en línea se encuentran el tráfico web, el registro de nuevos usuarios y los ingresos. Entre los KPIs para las soluciones de email (como es nuestro caso) se incluyen suscripciones a la newsletter; tasas de apertura de emails, de clics, de conversión, de spam, de rebotes y de cancelaciones de suscripción. Como ves, los porcentajes nos apasionan. 😍

Los KPIs te pueden ayudar a tomar decisiones bien meditadas y a determinar qué actividades podrían necesitar un lavado de cara. Sin ellos, ¿cómo podemos definir el éxito? Salvo que seas un Einstein del siglo veintiuno, seguro que te resulta imposible tomar decisiones importantes. Los KPIs son nuestro salvavidas y nos ayudan a contestar a tres preguntas sencillas (en teoría):

  • ¿Estamos cumpliendo nuestros objetivos?
  • ¿Necesitamos cambiar de estrategia? Y si es así, ¿cómo?
  • Ahora mismo, ¿cuáles son nuestros puntos fuertes y débiles?

¿Cómo puedes elegir los KPIs más adecuados para tu negocio?

Lo más complicado es elegir las métricas correctas y no bloquearse con los datos. Sigue estos cuatro pasos y tu jefe se quedará con la boca abierta. ¡Garantizado!

Wo your boss with KPI testing

Paso 1: define tus objetivos empresariales

Este paso es el más importante y será el pilar principal de tu estrategia. Si no tienes claros tus objetivos empresariales, no podrás definir los KPIs de marketing por email. Recuerda: cualquier acción que lleves a cabo deberá ayudarte a cumplir tus KPIs y los objetivos de tu negocio. Entre otras, por ejemplo, se encuentran la venta de un producto X, desarrollar una buena estrategia de marketing y lograr la confianza de los clientes en la marca.

Paso 2: define objetivos específicos

Ahora que tienes los objetivos bien definidos en tu cabeza, puedes fijarte unas metas específicas. Te puedes preguntar cosas como: “¿Qué acción deberían llevar a cabo mis suscriptores después de recibir mis emails?” o “¿Cómo me ayuda el marketing por email a lograr mis objetivos?” Algunos posibles objetivos: más ventas y un aumento de las visitas únicas; mayores márgenes de beneficio; más suscriptores a la newsletter; satisfacer las necesidades de tu cliente y elaborar una base de datos de clientes para marketing, a modo de plataforma de recursos principal. ¡La lista es interminable!

Ten en cuenta que los objetivos pueden influirse mutuamente. Si quieres conseguir más clientes y obtener mayores beneficios al mismo tiempo tanto con clientes nuevos como existentes, puede que los objetivos entren en conflicto. Ten cuidado y no fijes demasiados objetivos. Asegúrate de que puedes medir tus logros de forma objetiva. ¿Cómo? (Nos ha parecido que preguntabas). Con resultados tangibles.

Paso 3: define tus KPIs

Ya has definido tus objetivos de negocio y tus metas. Ahora toca implantar unos KPIs de email específicos para medir tus logros. Hazte esta pregunta: “¿Con qué datos puedo validar mis metas?” Tal vez quieras tener en cuenta otros factores como las nuevas suscripciones mensuales, unas mayores tasas de apertura de emails o el número de visitas a tu sitio web. Y podríamos seguir hasta el infinito, pero mejor lo dejamos aquí ?.

Paso 4: define los objetivos KPIs

Ahora pongámonos serios: es el momento de marcar valores objetivo alcanzables para cada KPI. Podrás saber si alcanzas tus metas fijando unas cifras concretas. Algunos ejemplos: 5000 nuevos clientes, 250 suscripciones cada semana, 30 % de tasa de apertura de emails… Si cuantificas tu éxito, podrás reaccionar en consecuencia.

Set up process KPI

KPIs para el email: cuáles y cómo probarlos

Ahora que ya sabes definir los KPIs adecuados para tu negocio, es el momento de ponerse manos a la obra. La mejor manera de alcanzar tus metas es haciendo pruebas de división.

Suscripciones a la newsletter

Antes de enviar campañas de email estupendamente diseñadas para tu público objetivo, necesitas elaborar una lista de suscriptores que reúna los requisitos. Si crees que tu lista necesita más suscriptores, entonces deberías centrarte en incrementar las suscripciones a la newsletter. Define un objetivo de KPI específico que incluya el plazo en el que quieres alcanzar un determinado número de suscriptores (nuevos) a la newsletter.

La mejor manera de ganarse a la gente es implementando un widget atractivo de suscripción a la newsletter. Haz pruebas con tu posición en la bandeja de entrada y con el propio widget de suscripción a la newsletter. Juega con la redacción, los colores de los botones… Crea distintas versiones y evalúa cuál funciona mejor.

Mailjet newsletter widget

Nuestro consejo: dale un buen motivo a tu grupo objetivo para que se suscriba. Además de enviar información valiosa de forma periódica, crea un bonito freebie (tal vez un libro electrónico, un libro blanco o un código promocional) y regálalo como un incentivo añadido. Prueba con distintos detalles hasta que encuentres el que tu usuario quiere de verdad.

Porcentaje de apertura

Un buen porcentaje de apertura es un requisito previo para triunfar con una campaña por email. Define un objetivo específico y el plazo en el que quieres conseguirlo… ¡y a por todas! Existen tres elementos que influyen en la tasa de apertura: la línea de asunto, el texto del preencabezado y el nombre del remitente. Recuerda probar los tres elementos.

Tu objetivo debería ser redactar líneas de asunto atractivas en tu sector. Nadie quiere ser el Buzz Aldrin del marketing por email. Sí, ya sabes (o tal vez no), el tipo que pisó la luna… después de Neil Armstrong ?. Alcanza tu objetivo jugando con la longitud, la personalización, la urgencia, las preguntas e incluso los emojis. Tenemos justo el recurso que necesitas para saberlo todo sobre cómo redactar líneas de asunto espectaculares.

Piensa en el texto del preencabezado como si fuera una extensión de la línea de asunto de tu email. Se trata de una segunda oportunidad para cautivar a tus suscriptores y convencerlos de que abran TU email.

El nombre del remitente es uno de los elementos del email que más se pasan por alto. Si eres una marca de confianza, tus lectores solo necesitan leer el nombre que viene en el email. Los verdaderos seguidores recaban toda la información que pueden. Así que elígelo sabiamente. Sin embargo, como no todo el mundo tiene tanta suerte, tendrás que ganarte su confianza centrándote en ese elemento, así que prueba con distintos nombres. Divide las pruebas entre versiones más profesionales (equipo de marketing de Mailjet, equipo de Mailjet) y otras más personales (Juliane de Mailjet) para ver cuáles te funcionan mejor.

Tasa de clics

En la mayoría de los casos, las métricas de apertura solo son el primer paso para conseguir el objetivo final. Lo que buscas es que tus suscriptores abran tu email y lleven a cabo una acción. A lo mejor quieren descargarse una parte específica del contenido, apuntarse a un evento y, por supuesto, comprar tu producto. Si tu KPI es aumentar la tasa de clics en un X %, prueba las fotos, las descripciones y las llamadas a la acción de tus productos, los códigos de referencia, los banners en las redes sociales y otros elementos que se te ocurran.

Tasas de bloqueo, spam y cancelaciones de suscripción

Elaborar una buena lista de suscriptores cuesta bastante. Perder suscriptores a la newsletter puede resultar descorazonador y hacerte sentir poco querido, así que ponte las pilas centrándote en tu audiencia (pero no te olvides de tu familia, amigos y seres queridos). Analiza las tasas actuales de bloqueos, spam y cancelaciones de suscripción, y márcate unas metas (realistas).

La mejor manera de retener a tus lectores es crear unas campañas de email que se ajusten a sus necesidades. ¡Pregúntales! ¿Qué temas les apasionan? ¿Qué productos y servicios buscan tus clientes? La gente quiere entretenerse. Prueba con distintos tipos de contenido interactivo como vídeos, imágenes animadas, encuestas, mapas interactivos, acordeones y mucho más.

Deberías revisar tus KPIs al menos una vez al mes. Sin embargo, un análisis diario también puede resultar útil en determinadas circunstancias para que puedas reaccionar a tiempo. La frecuencia de los análisis puede variar según el trabajo que implique. Y por último, no te olvides de plasmar tu KPI con gráficos. Te ayudará a llevar un seguimiento y a demostrarle a tu jefe que tienes todo bajo control.